El hábito con la mayonesa que dispara tu glucosa y casi nadie corrige

Te decimos algunas recomendaciones y alternativas de este ingrediente de cocina

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(Imagen Ilustrativa Infobae)
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Es un clásico en muchas cocinas mexicanas: un toque de mayonesa para dar sabor a tortas, ensaladas, sándwiches o botanas. Sin embargo, para las personas que viven con diabetes, este pequeño gusto puede convertirse en un gran obstáculo si no se consume con cuidado.

Y no se trata solo de la cantidad de calorías, grasas o sodio que pueda tener, sino de la frecuencia con la que se usa sin tomar en cuenta su impacto en el control de la glucosa.

Según el documento Dietoterapia y alimentos: Paciente con Diabetes Mellitus del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), la mayonesa debe consumirse con moderación extrema: sólo una vez al mes.

¿Por qué un alimento tan común puede ser un riesgo para tu salud?

La mayonesa tradicional está hecha a base de huevo, aceite y a veces azúcares añadidos. Esto la convierte en un producto rico en grasas saturadas y, en algunos casos, en calorías vacías que no aportan fibra ni nutrientes que ayuden a estabilizar el azúcar en sangre.

Crédito: Freepik
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Aunque muchas personas creen que usar una “pequeña cucharadita” no hace daño, el problema radica en la suma diaria de estos “detalles” y el efecto acumulativo sobre los niveles de insulina. Además, el hábito de acompañarla con alimentos ultra procesados o panes blancos solo agrava la respuesta glucémica del organismo.

El error más común: creer que la versión “light” es libre

Otro punto que casi nadie corrige es pensar que las versiones light o bajas en grasa pueden usarse sin límites.

Crédito: Freepik
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Muchas de estas opciones compensan la reducción de grasa con aditivos o azúcares añadidos, lo que podría provocar picos de glucosa si se consumen con frecuencia.

Y aunque su sabor es más suave o parecen “menos dañinas”, siguen siendo alimentos procesados que el cuerpo puede digerir rápidamente, disparando los niveles de azúcar en sangre si no se acompañan de fibra o grasas saludables.

¿Qué recomienda el IMSS como alternativa?

En lugar de mayonesa, la guía del IMSS sugiere optar por grasas más saludables que además pueden ayudar a regular el colesterol y mejorar la sensibilidad a la insulina.

Algunas opciones recomendadas son:

Receta de mayonesa casera. Foto:
Receta de mayonesa casera. Foto: Captura
  • Aceite de linaza 5 ml 1 cdita
  • Aceite de cártamo 5 ml 1 cdita
  • Aceite de canola 5 ml 1 cdita
  • Aceite de oliva 5 ml 1 cdita
  • Aguacate chico 30 g 1/3 de pz
  • Ajonjolí 5 g
  • Almendras 10 pzas
  • Avellanas 8 pzas
  • Cacahuate natural 12 pzas
  • 1 cdita Nuez 3 pzas

Estas grasas poliinsaturadas y monoinsaturadas pueden incorporarse de forma segura a la dieta en cantidades moderadas y siempre bajo supervisión médica o de un nutriólogo.

¿Cómo puedes corregir este hábito?

  • Revisa etiquetas: si compras mayonesa, elige las versiones con menos aditivos, sin azúcares añadidos y con bajo contenido de grasa.
  • Limita la frecuencia: no uses mayonesa más de una vez al mes, como indica el IMSS.
  • Controla las porciones: si vas a consumirla, una cucharadita es suficiente.
  • Mejora el combo: acompaña tus platillos con vegetales, proteína magra y pan integral para evitar picos glucémicos.
  • Experimenta con otras grasas: una vinagreta con aceite de oliva, limón y especias puede ser igual de sabrosa y mucho más saludable.