
El consumo de ciertas variedades de té por las mañanas puede ser un aliado en el cuidado de la salud metabólica y cardiovascular, además de contribuir a la pérdida de peso y ayudar al control de la diabetes.
Según la Guía de Alimentos para la Población Mexicana, desarrollada por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), los tés verde, negro y de jengibre destacan por sus propiedades específicas para abordar estos problemas de salud.
Té verde: reduce los efectos de la diabetes
El té verde es conocido por sus beneficios antioxidantes y propiedades antiinflamatorias. Sin embargo, uno de sus aportes más relevantes es su capacidad para disminuir los efectos de la diabetes. Este té actúa directamente sobre la resistencia insulínica del cuerpo, ayudando a reducir los niveles de hemoglobina A1c, un marcador clave para evaluar el control de esta enfermedad a largo plazo.
Estudios indican que el consumo regular de té verde puede mejorar la sensibilidad a la insulina y, en consecuencia, estabilizar los niveles de glucosa en sangre. Para obtener estos beneficios, es ideal consumir este té sin azúcar en ayunas o durante las primeras horas del día.

Té negro: aliado en la salud cardiovascular
El té negro se posiciona como una opción efectiva para reducir los niveles de colesterol, un factor de riesgo asociado con problemas del corazón. Su alta concentración de flavonoides y polifenoles contribuye a mejorar la salud de las arterias, disminuyendo la acumulación de lípidos dañinos en el organismo.
Según diversas investigaciones, este té podría ser particularmente útil para aumentar los niveles de colesterol “bueno” (HDL) mientras reduce el “malo” (LDL). Beberlo tibio y sin edulcorantes añadidos cada mañana puede facilitar la circulación sanguínea y ayudar a prevenir complicaciones cardiovasculares.

Té de jengibre: digestivo y aliado para bajar de peso
En cuanto al objetivo de perder peso, el té de jengibre resalta por su capacidad para estimular la digestión y reducir la hinchazón abdominal. Este ingrediente activo, reconocido por su efecto termogénico, puede acelerar el metabolismo y facilitar la quema de calorías. Sus propiedades antiinflamatorias también contribuyen a aliviar molestias gastrointestinales.
Consumir té de jengibre en las mañanas no solo favorece la pérdida de peso, sino que también prepara al sistema digestivo para recibir los alimentos del día de forma más eficiente.

Importancia de una supervisión médica y una vida equilibrada
Aunque los tés mencionados tienen beneficios comprobados, es fundamental recordar que no son remedios milagrosos. Su efectividad depende de su integración en un plan global de bienestar que incluya una dieta balanceada, ejercicio regular y un seguimiento médico. Antes de hacer cambios significativos en la rutina alimenticia, es indispensable consultar a un nutriólogo, dietista o médico.
Incorporar estas infusiones por las mañanas puede ser un paso positivo hacia un estilo de vida más saludable, pero el éxito en la prevención o manejo de enfermedades como la diabetes o el colesterol requiere un enfoque integral y personalizado.