
La proteína es un macronutriente esencial para el cuerpo, especialmente relevante para quienes realizan ejercicio en el gimnasio. Contribuye al desarrollo, reparación y mantenimiento de los tejidos musculares, esenciales durante procesos de entrenamiento intenso.
Después de una sesión de ejercicio, el tejido muscular sufre pequeñas rupturas que la proteína ayuda a reparar, promoviendo la síntesis de nuevas fibras musculares.
Las fuentes de proteína pueden ser de origen animal, como carne, pescado, huevos y productos lácteos, o vegetal, como legumbres, frutos secos, tofu o quinoa.
Además, muchas personas complementan su ingesta con suplementos de proteína en polvo, como suero de leche (whey) o proteína vegetal, por su comodidad y rápida absorción.
Aquí una receta de licuado de avena con helado para aprovechar y consumir muchas proteínas al mismo tiempo. Además de que el sabor de este postre es delicioso, también contiene muchas ventajas y es perfecta para consumir después de un duro entrenamiento en el gimnasio.
Licuado de proteína con avena y helado: receta y beneficios de cada ingrediente

Ingredientes:
- 1 scoop de proteína en polvo (sabor a elección, como vainilla o chocolate).
- ½ taza de avena.
- 1 plátano maduro (opcional para mayor dulzura).
- 1 taza de leche o bebida vegetal (almendra, avena, etc.).
- 1 bola de helado (vainilla o chocolate, preferiblemente con bajo contenido de azúcar).
- ½ taza de hielo (opcional, según la consistencia deseada).
- Fresas
Preparación:
- Coloca todos los ingredientes en una licuadora.
- Procesa hasta obtener una mezcla homogénea y cremosa.
- Decora con fresas
- Sirve inmediatamente y disfruta.
Beneficios de los ingredientes:

- Proteína en polvo: Favorece la recuperación muscular y el crecimiento de tejidos después del ejercicio. Es de rápida absorción, ideal para el post-entrenamiento.
- Avena: Fuente de carbohidratos de absorción lenta, proporciona energía sostenida. Rica en fibra, mejora la digestión y aporta una sensación de saciedad. También aporta vitaminas y minerales como hierro y magnesio.
- Helado: Aunque debe utilizarse con moderación, aporta una textura cremosa. Usar versiones bajas en azúcar puede agregar un toque de dulzura sin exceder las calorías.
- Plátano (opcional): Rico en potasio, ayuda a prevenir calambres musculares. Además, contiene carbohidratos que reponen el glucógeno perdido durante el ejercicio.
- Leche o bebida vegetal: Fuente de calcio y proteínas. Las opciones vegetales suelen ser más ligeras y adecuadas para quienes tienen intolerancia a la lactosa.
- Hielo: Ayuda a dar una consistencia refrescante, ideal tras un entrenamiento intenso.
Este licuado es una excelente opción para reponer energías y fomentar la recuperación muscular luego del entrenamiento.