
Vivir un despido suele ser un momento traumático para un trabajador. Este proceso supone la terminación de la relación laboral entre empleador y empleado, y puede ser de tres tipos, según la normativa española: el colectivo, el disciplinario y el objetivo
El despido colectivo debe estar fundamentado en causas económicas, técnicas, organizativas o de producción de la compañía y debe afectar a un número mínimo de trabajadores (10, en el caso de las empresas con menos de 100 empleados). El disciplinario se produce cuando el trabajador ha cometido una falta grave en el trabajo -debe estar justificado-. Y el despido objetivo ocurre cuando el empresario tiene causas objetivas y relacionadas con la situación de la empresa, pero no tienen que ver con incumplimientos del trabajador. Solo el colectivo y el objetivo cuenta con indemnizaciones para los afectados.
Qué es un despido verbal
Una práctica a la que recurren las empresas en algunas ocasiones es la de despedir al trabajador de forma verbal, sin entregar carta de despido ni otros documentos, esperando que el trabajador se de por enterado y deje de acudir a su puesto de trabajo.
Como explican desde el equipo de abogados valenciano especializado en Ley de Segunda Oportunidad, inmobiliario o desahucios Legem, este modo de proceder es ”muy arriesgado", ya que la empresa puede buscar que el trabajador deje de acudir al puesto de trabajo, para, ante las faltas de asistencia reiteradas, tener vía libre para acordar un despido disciplinario o para alegar que se ha dimitido voluntariamente.
Por esta razón, los especialistas enfatizan que el despido debe ser comunicado siempre por escrito, a través de la llamada “carta de despido”, en la que se debe especificar tanto la fecha en que se produce como las razones que justifican la decisión. Además, en el caso de un despido verbal, “lo peor que se puede hacer es dejar de ir a trabajar”, ya que esto le brinda a la empresa la posibilidad de considerarlo una ausencia injustificada o una dimisión voluntaria, lo que legalizaría la situación.
Cómo actuar si la empresa te despide de manera verbal
En casos de despido verbal, lo recomendable, según los abogados de Legem, es enviar cuanto antes un burofax a la empresa, haciendo constar que se ha producido un despido sin notificación escrita en una fecha determinada y solicitando expresamente que se formalice por escrito. Además, si el trabajador puede anticipar que el despido será comunicado de forma verbal, es útil grabar la conversación como medio de prueba.
Mientras no exista una comunicación escrita del despido, el trabajador debe continuar acudiendo al lugar de trabajo conforme a su horario habitual y, si corresponde, con el uniforme requerido. Se trata de mantener la rutina laboral como si no se hubiese producido ningún cambio. Esta conducta permite que posibles testigos -como compañeros de trabajo- puedan acreditar que se ha seguido asistiendo con normalidad.
También es importante tener presente que el plazo para impugnar un despido es de 20 días hábiles, y que dicho plazo comienza a contar desde el momento en que el empleador comunica verbalmente la decisión. Por ello, es fundamental reunir pruebas del despido verbal cuanto antes y evitar que el plazo legal expire sin haber tomado medidas.