Los aminoácidos son moléculas esenciales para el funcionamiento del organismo. Estos son los encargados de combinarse para formar las proteínas, que se clasifican dentro del grupo de las macromoléculas, en el que también están los hidratos de carbono y las grasas.
La proteína es necesaria por diferentes motivos. Construir y reparar tejidos, producir enzimas y hormonas, reforzar el sistema inmunológico o el transporte de moléculas como el oxígeno son algunas de ellas.
Cuando se consume proteína, esta se descompone, quedando como resultado los aminoácidos. Hay muchas moléculas de este tipo, sin embargo hay tres grupos: esenciales, no esenciales y condicionalmente esenciales.
Los aminoácidos no esenciales son aquellos que el cuerpo puede producir de manera autónoma, por lo que no hace falta consumir en un alimento en concreto para obtenerlo. Los condicionalmente esenciales por lo general son iguales que el anterior grupo, excepto en momentos de enfermedad y estrés.
Los aminoácidos esenciales, en cambio, no se pueden producir de manera autónoma, por lo que se necesita ingerir ciertos alimentos para que puedan realizar su función. La lista la conforman nueve nombres: arginina, cisteína, glutamina, tirosina, glicina, prolina y serina. Sin embargo, dentro de todos ellos, hay tres que destacan por encima del resto.
Leucina
Este componente juega un papel fundamental en la síntesis de proteína, la reparación de tejidos musculares y la regulación del azúcar en sangre. Se encuentra en una variedad de alimentos que puedes incorporar fácilmente a tu dieta diaria.
El pollo y el pescado son excelentes fuentes de leucina. Los productos lácteos, como la leche, el queso y el yogur, también proporcionan este importante aminoácido. Si prefieres las opciones de origen vegetal, las legumbres, como las lentejas, los garbanzos y los frijoles, son una buena alternativa. Además, los frutos secos como las nueces, las almendras y las semillas de calabaza, contienen leucina.
Isoleucina
Es el gran encargado de la curación de heridas, además de aportar energía y ser esencial para la producción muscular y su correcto metabolismo. Por otra parte, ayuda a la correcta función inmunológica del cuerpo.
La isoleucina se encuentra en una gran variedad de alimentos, tanto de origen animal como vegetal. Las carnes, los productos lácteos y los huevos son buenas fuentes de isoleucina. Las legumbres, los frutos secos y las semillas también contienen este aminoácido.
Valina
Este es el tercero de los que componen el grupo de los más importantes dentro de los esenciales. Es el aminoácido predilecto de los deportistas, pues su función principal es el crecimiento de los tejidos, además de la reparación o la producción de energía.
La valina se encuentra en las carnes rojas, los productos lácteos, los productos de soja, las setas, los cacahuetes, en los cereales integrales y el arroz integral. Por esta razón, desayunar yogur con cereales integrales, puede suponer una gran opción, siendo una fuente rica en valina. Por cada 100 g de yogur bajo en grasa , obtendrás aproximadamente un 26% de la cantidad diaria recomendada.