
Las alternativas al café incluyen ocho opciones con cafeína y sin ella que la dietista Lauren Panoff reunió en VeryWell Health para quienes quieren dejarlo o reducir su consumo. Estas alternativas pueden tomarse al empezar el día o en una pausa de la mañana.
1. Matcha
El matcha es un té verde en polvo conocido por su color, su sabor terroso y su contenido de cafeína. En VeryWell Health, Panoff señaló que muchas de sus propiedades se asocian al antioxidante EGCG, vinculado en investigaciones con menor inflamación, mejor salud cardíaca y posible protección frente a ciertos cánceres.
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También contiene L-teanina, un aminoácido que favorece un impulso más sostenido de energía y concentración. Su combinación con cafeína se ha asociado con la atención y la cognición a corto plazo.

Puede prepararse en casa al mezclar el polvo con agua caliente o leche. Para algunas personas, ofrece un estímulo menos brusco que el del café.
2. Chai
Una taza de chai preparada con leche aporta unos 21 miligramos de cafeína, frente a 90 miligramos en una taza de café negro. Esa diferencia lo sitúa como una alternativa para quienes buscan una bebida con menor carga estimulante.
El chai, o masala chai, se elabora con té negro y especias como canela, cardamomo, jengibre, clavo y pimienta negra, las cuales se han asociado con apoyo a la salud inmunitaria y cardíaca, menor inflamación y mejor digestión.
Puede prepararse con agua caliente o con leche. Su perfil combina el efecto del té negro con una base especiada distinta a la del café.
3. Café de hongos
El café de hongos mezcla granos de café molidos con hongos secos y molidos y, según el producto, puede contener cafeína o no.
Entre los hongos citados figuran cordyceps, reishi, cola de pavo, melena de león y chaga.

La fuente los describe como hongos adaptógenos, compuestos naturales que ayudan al cuerpo a adaptarse al estrés y a resistir mejor los factores estresantes. También se han asociado con apoyo a la salud cerebral, la función inmunitaria, la respuesta inflamatoria, el control del azúcar en sangre y la concentración.
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Por sus ingredientes, suele tener un sabor terroso. Según VeryWell Health, muchas marcas añaden canela o cacao para hacerlo más agradable y puede prepararse igual que el café convencional.
4. Yerba mate
La yerba mate es una infusión tradicional sudamericana hecha con hojas secas de Ilex paraguariensis. Su contenido de cafeína ronda los 80 miligramos por taza, una cantidad similar a la del café.
También contiene teobromina y trazas de teofilina, compuestos asociados con su sabor amargo y su efecto estimulante. Junto con la cafeína, pueden aportar energía y concentración sin el nerviosismo que algunas personas atribuyen al café.

La forma tradicional de consumo consiste en infusionarla en agua caliente y beberla en un recipiente de mate con bombilla metálica. Algunas personas también añaden hojas de menta o manzanilla.
5. Café de achicoria
El café de achicoria se elabora con raíz de achicoria tostada y tiene un sabor parecido al del café. A diferencia de este, no contiene cafeína de forma natural.
La raíz de achicoria es rica en inulina, un tipo de fibra prebiótica que sirve de alimento para bacterias intestinales beneficiosas. También tiene un efecto laxante leve que podría ayudar en casos de estreñimiento.
Puede prepararse sola en la cafetera o mezclada con café molido convencional. Esa similitud de sabor la convierte en una opción para quienes quieren el gusto del café, pero no su efecto estimulante.
6. Té de menta

El té de menta se prepara con hojas de hierbabuena o menta piperita en agua caliente. No contiene cafeína y no aporta un impulso de energía, aunque muchas personas valoran su efecto refrescante.
Según VeryWell Health, podría ofrecer beneficios digestivos y ayudar ante hinchazón, indigestión y náuseas. Estudios de laboratorio también hallaron propiedades antimicrobianas y antivirales en la menta piperita.
7. Leche dorada con cúrcuma
La leche dorada o latte de cúrcuma se hace con leche de origen animal o vegetal, cúrcuma y especias como canela, jengibre y pimienta negra. No contiene cafeína y suele consumirse como bebida caliente.
Añadir pimienta negra ayuda a aumentar la disponibilidad de la curcumina, el compuesto activo de la cúrcuma, hasta en 2.000%. La cúrcuma se ha estudiado de forma amplia por sus posibles beneficios antiinflamatorios, antioxidantes y de prevención de enfermedades.
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8. Té rooibos
El té rooibos es una infusión herbal sudafricana sin cafeína. Contiene antioxidantes como aspalatina y quercetina, que podrían aportar beneficios para la salud cardíaca y la inflamación.

Frente a otros tés, el rooibos tiene bajo contenido de taninos, compuestos que pueden irritar el estómago en algunas personas. Panoff detalló en VeryWell Health que puede prepararse con agua caliente y servirse con leche, miel o agave.
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