El entrenamiento funcional, la clave para mantenerse en forma después de los 40

Descubrir nuevas formas de ejercitarse puede marcar la diferencia en la vitalidad diaria, según especialistas que promueven rutinas adaptadas al paso del tiempo y a las necesidades del cuerpo maduro

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El entrenamiento funcional, clave para
El entrenamiento funcional, clave para preservar fuerza y movilidad tras los 40 años (Imagen ilustrativa, no real, realizada por IA)

A medida que el cuerpo envejece, también cambia la manera en que se relaciona con el ejercicio físico. Pasada la cuarta década de vida, no basta con repetir las mismas rutinas que años atrás ofrecían resultados. El organismo comienza a experimentar una pérdida natural de masa muscular, una disminución en la flexibilidad y una reducción progresiva de la movilidad.

Frente a este escenario, expertos de la revista GQ recomiendan que el entrenamiento funcional emerge como una de las herramientas más eficaces y completas para mantenerse en forma a largo plazo.

Aunque cualquier actividad física —desde correr hasta nadar o levantar pesas— puede aportar beneficios cuando se practica con regularidad, los expertos coinciden en que adaptar el tipo de entrenamiento a las nuevas demandas fisiológicas es clave para prevenir lesiones, fortalecer el cuerpo de manera integral y conservar la independencia física con el paso del tiempo.

La lógica del entrenamiento funcional

El entrenamiento funcional se basa en una idea tan sencilla como potente: reproducir los movimientos reales que el cuerpo realiza en su vida diaria. Lejos de enfocarse únicamente en el desarrollo muscular o la mejora del rendimiento deportivo, su objetivo es preparar al cuerpo para moverse de forma más eficiente, segura y equilibrada en las tareas cotidianas.

Esto incluye desde levantarse de una silla, cargar las bolsas del supermercado, subir escaleras o alcanzar objetos en una estantería. Para lograrlo, esta metodología combina ejercicios de fuerza, resistencia cardiovascular, estabilidad y coordinación, muchas veces organizados en circuitos dinámicos que desafían múltiples grupos musculares a la vez.

Zancadas y remos fortalecen cuerpo
Zancadas y remos fortalecen cuerpo completo y mejoran postura en mayores de 40

Por sus múltiples beneficios, el entrenamiento funcional se recomienda a personas de todas las edades. Sin embargo, cobra especial relevancia a partir de los 40 años, cuando el cuerpo empieza a manifestar con mayor claridad los efectos del envejecimiento.

Incorporar este tipo de sesiones de forma habitual no solo ayuda a mejorar el rendimiento físico, sino que también contribuye a reducir dolencias musculares, prevenir caídas y conservar la capacidad de movimiento autónomo durante más tiempo.

El equipo de entrenadores Milad y Ryan, responsables del programa Tailored Fit PT, ha diseñado una rutina funcional específica para quienes buscan mantenerse en forma superada la barrera de los 40 años. Se trata de un circuito accesible, adaptable a diferentes niveles de experiencia, y centrado en fortalecer todo el cuerpo.

Según explican los especialistas, incluir este tipo de entrenamientos de forma regular puede marcar una diferencia significativa en la salud general, y en particular en la prevención de lesiones y el mantenimiento de una vida activa e independiente durante la mediana edad y más allá.

La rutina completa

Para realizar este entrenamiento, solo se necesita un banco de step, un par de mancuernas y un espacio adecuado para moverse con comodidad.

Se recomienda realizar entre tres y cinco series de cada ejercicio, ajustando las repeticiones si es necesario, en función del nivel personal.

Sesiones funcionales combinan fuerza, estabilidad
Sesiones funcionales combinan fuerza, estabilidad y resistencia en un solo entrenamiento (Imagen ilustrativa, no real, realizada por IA)

Además, los entrenadores subrayan la importancia de realizar un calentamiento adecuado antes de comenzar y estiramientos al finalizar la sesión.

Los ejercicios propuestos por expertos de GQ son:

  • Step up con mancuernas: 3 series de 8 repeticiones por pierna. Subir al banco de step con una mancuerna en cada mano, alternando las piernas. Este movimiento activa glúteos, cuádriceps y mejora el equilibrio.
  • Front rack carry: 3 series de 45 segundos. Caminata con las mancuernas apoyadas sobre los hombros. Fortalece el core, la postura y la estabilidad del tronco.
  • Remo a tres puntos con mancuerna: 3 series de 8 repeticiones por lado. Con una rodilla apoyada sobre el banco, se realiza un remo con una mancuerna. Este ejercicio trabaja la espalda, el bíceps y mejora la postura.
  • Zancada lateral con mancuerna: 3 series de 8 repeticiones por lado. Movimiento lateral con una mancuerna para activar abductores, glúteos y cuádriceps, además de mejorar la movilidad lateral de la cadera.

Este circuito, si bien está diseñado para mayores de 40 años, puede ser útil a cualquier edad. Su enfoque integral permite desarrollar fuerza, resistencia y control corporal sin sobrecargar el sistema musculoesquelético, lo que lo convierte en una alternativa sostenible a largo plazo.

Adoptar el entrenamiento funcional como parte de la rutina semanal es, en definitiva, una inversión en salud y calidad de vida. No se trata únicamente de verse bien o de mantener un peso adecuado, sino de asegurar que el cuerpo pueda responder con eficacia y seguridad a los desafíos cotidianos, incluso con el paso de los años.

En un contexto donde el envejecimiento activo es cada vez más valorado, este tipo de entrenamiento se posiciona como una herramienta esencial para quienes buscan vivir con plenitud y autonomía en cada etapa de su vida.