Ni elefantes ni hormigas: las empresas que dominarán el 2025 serán híbridas

Las empresas necesitan estructura y la capacidad de los elefantes, pero con la mentalidad ágil de las hormigas. Y eso solo se logra cuando la cultura del emprendimiento se convierte en parte de la organización

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Las organizaciones tradicionales siguen operando
Las organizaciones tradicionales siguen operando con modelos diseñados para otra época, donde la estabilidad era la norma y la jerarquía, la base del poder (Imagen Ilustrativa Infobae)

Dejá de mover el elefante, el futuro es de las hormigas.

En un mundo donde la inteligencia artificial (IA) y la automatización avanzan a pasos agigantados, las empresas enfrentan una transformación sin precedentes. Se estima que en los próximos cinco años se crearán 170 millones de empleos gracias a la IA. Sin embargo, al mismo tiempo, el 39% de las competencias de los trabajadores quedarán obsoletas o deberán actualizarse por completo.

Las organizaciones tradicionales, los “elefantes”, con sus estructuras jerárquicas y procesos lentos, corren el riesgo de quedar fuera de juego en este entorno dinámico. La agilidad y la capacidad de adaptación ya no son una ventaja competitiva, sino una cuestión de supervivencia.

Pasé más de dos décadas en el mundo corporativo, veintiún años en el mundo de los elefantes, donde cada decisión pasaba por múltiples niveles y la estructura pesaba más que la velocidad. Llegué a ser gerente general de una multinacional para Sudamérica y conocí de cerca lo que es liderar en organizaciones grandes y complejas.

Se estima que en los próximos cinco años se crearán 170 millones de empleos gracias a la IA

Hace diez años decidí dar un salto al mundo del emprendimiento, un ecosistema donde todo es rápido, la burocracia es mínima y las ideas se convierten en acción sin demasiados frenos. Diez años en el mundo de las hormigas.

Hoy, con esa experiencia combinada, lo tengo claro: las empresas que triunfen en 2025 no serán ni elefantes ni hormigas. Serán aquellas que logren fusionar ambos mundos.

Y para eso, hay que emprender desde adentro.

Los elefantes están en peligro

Las organizaciones tradicionales siguen operando con modelos diseñados para otra época, donde la estabilidad era la norma y la jerarquía, la base del poder. Pero el mercado ya no espera. La disrupción tecnológica, la inteligencia artificial y la automatización están redefiniendo el juego. Las empresas que sigan moviéndose como elefantes no podrán competir en un mundo que demanda agilidad.

Entonces, ¿cuál es la respuesta? No es dejar de ser una empresa grande. Es pensar y moverse como emprendedores.

La clave está en emprender desde adentro

Cuando salí del mundo corporativo, entendí que el mayor diferencial del emprendedor no es solo la creatividad ni la innovación. Es la velocidad de ejecución.

Los emprendedores prueban, fallan y ajustan. No necesitan comités ni meses de validación. Y esa es la mentalidad que debe permear en las empresas que quieran sobrevivir. No se trata de tener un área de innovación. Se trata de crear una cultura donde la innovación sea parte del ADN.

Para eso hay que:

  • Dejar de castigar el error. Si los empleados tienen miedo a equivocarse, nunca van a innovar.
  • Eliminar la burocracia innecesaria. No todo necesita diez firmas.
  • Empoderar a los equipos. Si la toma de decisiones siempre depende de la cima, la empresa nunca será ágil.
  • Recompensar la experimentación. Premiar solo la eficiencia es quedarse estancado.

Las hormigas ya están avanzando

Las compañías que entendieron esto están un paso adelante. Google permitió que sus empleados dedicaran el 20% de su tiempo a proyectos propios, y de ahí surgió Gmail. En 3M, un intento fallido de pegamento terminó siendo el Post-it. Empresas como Microsoft, bajo el liderazgo de Satya Nadella, apostaron por el aprendizaje continuo y transformaron su cultura.

Pero esto no es solo para tecnológicas. En Latinoamérica, empresas del sector financiero, retail y salud están cambiando su estructura para permitir que las ideas se conviertan en acción más rápido. Están dejando de mover el elefante y permitiendo que las hormigas avancen.

El futuro no es de los más grandes, sino de los más rápidos

Después de treinta años viendo ambos mundos, sé que la clave no es elegir entre ser elefante o ser hormiga. La clave es integrar lo mejor de ambos.

Las empresas necesitan la estructura y la capacidad de los elefantes, pero con la mentalidad ágil de las hormigas. Y eso solo se logra cuando la cultura del emprendimiento se convierte en parte de la organización.

El futuro es de las empresas que logren emprender desde adentro.

Porque en 2025 no van a ganar los más grandes. Ni los más fuertes. Van a ganar los que se muevan más rápido.

El autor es experto en RRHH y CEO de Nawaiam