¿Qué tipo de agua es mejor tomar para cuidar los riñones?

La elección de infusiones y aguas frescas preparadas con ingredientes frescos puede complementar la hidratación cotidiana

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Cuántos vasos de agua debe
Cuántos vasos de agua debe consumir al día una persona con insuficiencia renal y que no se encuentra en diálisis (Infobae México)

La salud de los riñones depende en gran medida de los hábitos de hidratación y el tipo de líquidos que se consumen diariamente. Estos órganos filtran y eliminan desechos, mantienen el equilibrio de minerales y regulan la presión arterial.

Una hidratación adecuada no sólo previene la formación de cálculos renales e infecciones, sino que también ayuda a mantener el buen funcionamiento de todo el organismo. Este proceso es clave para prevenir enfermedades y garantizar el bienestar general.

Una hidratación adecuada facilita la
Una hidratación adecuada facilita la eliminación de toxinas y mantiene el equilibrio de líquidos esenciales en el organismo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

No se trata únicamente de beber grandes cantidades de líquido, sino de preferir aquellas opciones que verdaderamente apoyan la función renal y evitan sobrecargar estos órganos. Por ello, entender qué tipo de agua y bebidas son las más adecuadas puede marcar una diferencia significativa a largo plazo.

Agua simple: la opción ideal para los riñones

De acuerdo con National Kidney Foundation, el agua natural sigue siendo la principal recomendación para mantener los riñones en óptimas condiciones. Su consumo regular favorece la eliminación de toxinas y ayuda a prevenir la formación de piedras, además de mantener el equilibrio de líquidos en el organismo.

  • No contiene calorías, azúcar ni aditivos.
  • Facilita la eliminación de desechos a través de la orina.
  • Reduce el riesgo de cálculos renales al diluir sales y minerales.
  • Mantiene el color de la orina claro, indicador de buena hidratación.
  • En general, se recomienda beber entre 1.5 y 2 litros de agua al día, ajustando la cantidad según el clima y la actividad física.
El consumo regular de agua
El consumo regular de agua simple favorece la salud de los riñones y previene la formación de cálculos renales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La clave está en escuchar las señales del propio cuerpo y ajustar la ingesta según la sed y el color de la orina. Incluir agua simple en la rutina diaria es la mejor manera de proteger la función renal.

Aguas de sabor naturales: alternativas saludables

Para quienes buscan variedad o les resulta difícil consumir agua simple, existen opciones naturales que pueden complementar la hidratación sin afectar la salud de los riñones. Es importante prepararlas sin azúcar añadida ni polvos artificiales.

  • Agua con limón: El citrato que aporta ayuda a prevenir la formación de cálculos renales.
  • Agua de jamaica: Rica en antioxidantes, contribuye a mantener la presión arterial bajo control si se consume sin endulzantes.
  • Infusiones de jengibre: Ofrecen propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, ideales para una hidratación saludable.
  • Otras aguas frescas naturales: frutas como la papaya y el coco también pueden contribuir enormemente a la salud en general, por lo cual optar por ellas también puede beneficiar a los riñones.
El citrato del agua con
El citrato del agua con limón ayuda a prevenir cálculos renales, mientras la jamaica y el jengibre ofrecen antioxidantes y beneficios antiinflamatorios. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La preparación casera y el uso de ingredientes naturales aseguran una bebida saludable y segura para los riñones. Estas alternativas permiten mantener la hidratación y disfrutar diferentes sabores sin riesgos.

Bebidas a evitar para proteger la salud renal

No todas las bebidas contribuyen al bienestar de los riñones; algunas pueden ser incluso perjudiciales si se consumen en exceso. Es importante conocer cuáles limitar o evitar para proteger estos órganos.

  • Refrescos y bebidas azucaradas: Contribuyen al desarrollo de cálculos y aumentan el riesgo de enfermedad renal.
  • Bebidas energéticas: Ricas en cafeína, azúcar y aditivos que sobrecargan el trabajo renal.
  • Jugos industrializados: Suelen contener altos niveles de azúcar y conservadores.
  • Alcohol en exceso: Puede deshidratar y dañar la función renal a largo plazo.
Refrescos, bebidas azucaradas, energéticas y
Refrescos, bebidas azucaradas, energéticas y jugos industrializados aumentan el riesgo de enfermedad renal y deben evitarse. (Jesús Tovar Sosa/Infobae)

En este sentido, optar por agua simple y bebidas naturales sin azúcar se presenta como la mejor estrategia para mantener los riñones sanos. Con pequeñas elecciones diarias, es posible cuidar estos órganos vitales y prevenir complicaciones en el futuro.