
El aceite de oliva es reconocido como uno de los más saludables del mundo, gracias a su alto contenido de ácidos grasos monoinsaturados y antioxidantes.
Es un pilar fundamental en la dieta mediterránea y se ha asociado con múltiples beneficios para la salud, como la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares y el envejecimiento prematuro.
Sin embargo, existe un error común al cocinar con este aceite que podría estar eliminando sus propiedades saludables sin que te des cuenta.

¿Por qué el aceite de oliva es tan beneficioso?
El aceite de oliva, especialmente el extra virgen, es rico en polifenoles y vitamina E, compuestos con propiedades antioxidantes que ayudan a combatir la inflamación y el estrés oxidativo en el cuerpo.
Además, su contenido de ácidos grasos saludables lo convierte en una opción ideal para reducir el colesterol LDL (colesterol “malo”) y mejorar la salud del corazón.

El error de calentar el aceite de oliva a altas temperaturas
Uno de los principales errores al usar aceite de oliva en la cocina es someterlo a temperaturas excesivamente altas. Cuando el aceite de oliva se calienta más allá de su punto de humeo (aproximadamente entre 190°C y 210°C para el aceite de oliva extra virgen), sus compuestos beneficiosos comienzan a degradarse.
Esto no solo reduce sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, sino que también puede generar compuestos potencialmente dañinos, como los radicales libres y las grasas trans.
Estudios han encontrado que el calentamiento prolongado del aceite de oliva a temperaturas elevadas puede provocar la oxidación de sus grasas saludables, lo que disminuye sus efectos protectores sobre la salud cardiovascular.

¿Cómo evitar que el aceite de oliva pierda sus beneficios?
- Úsalo en preparaciones de baja temperatura: Idealmente, el aceite de oliva extra virgen debe emplearse en ensaladas, aderezos o para terminar platillos ya cocidos. Si se usa para cocinar, es mejor optar por fuego medio-bajo.
- Evita freír con aceite de oliva extra virgen: Aunque es una opción más saludable que otros aceites refinados, su estructura química se altera al alcanzar temperaturas muy altas, perdiendo sus propiedades.
- Prefiere el aceite de oliva refinado para cocinar: Si necesitas usar aceite de oliva en preparaciones que requieran calor, el aceite de oliva refinado tiene un punto de humeo más alto y es más estable a temperaturas elevadas.

El aceite de oliva es un ingrediente valioso para la salud, pero su uso incorrecto podría estar eliminando sus beneficios.
Para aprovechar al máximo sus propiedades, es importante evitar exponerlo a temperaturas demasiado altas y utilizarlo principalmente en crudo o en cocciones a fuego bajo.
Así, disfrutarás de todos los beneficios que este aceite tiene para ofrecer sin comprometer tu bienestar.