Ni fresas ni kiwi: la fruta rica en vitamina C que previene las arrugas de la piel, protege el corazón y controla el colesterol

Esta fruta es una de las más populares en todo el mundo gracias a su sabor refrescante y sus propiedades nutricionales

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Imagen de una frutería (AdobeStock)
Imagen de una frutería (AdobeStock)

Al pensar en frutas ricas en vitamina C, es casi automático que en nuestra mente aparezcan las naranjas. Son una de las frutas más populares en todo el mundo, gracias a su sabor dulce y refrescante y a sus propiedades nutricionales. Como indica la Fundación Española de la Nutrición (FEN), las naranjas destacan por su alto contenido en vitamina C, folatos, ácidos orgánicos, flavonoides y carotenoides.

La vitamina C es el nutriente más conocido de las naranjas y uno de los más estudiados por sus múltiples propiedades beneficiosas para la salud. Una naranja mediana puede proporcionar más del 100% de la ingesta diaria recomendada de esta vitamina, lo que la convierte en una fuente ideal para cubrir nuestras necesidades nutricionales, explica la FEN.

Esta vitamina juega un papel fundamental en el fortalecimiento del sistema inmunológico, ayudando al organismo a combatir infecciones y a reducir la duración de resfriados y gripes. Además, estimula la producción y función de los glóbulos blancos, esenciales para la defensa contra patógenos.

Como antioxidante, la vitamina C neutraliza los radicales libres, que son moléculas inestables capaces de dañar las células y contribuir al envejecimiento prematuro y a enfermedades crónicas como el cáncer. Por ello, consumir naranjas regularmente ayuda a mantener la piel saludable y reduce el riesgo de desarrollar enfermedades degenerativas.

Naranjas (Shutterstock)
Naranjas (Shutterstock)

Gracias a su capacidad para estimular la producción de colágeno, la vitamina C de las naranjas contribuye a mantener la piel firme y elástica, ayudando a prevenir arrugas y líneas de expresión. Además, su acción antioxidante combate los efectos dañinos de la radiación ultravioleta y la contaminación.

Los folatos son otro componente clave de las naranjas. Estas vitaminas del grupo B desempeñan un papel vital en la formación de glóbulos rojos y en la síntesis de ADN. Esto es especialmente importante en mujeres embarazadas, ya que contribuyen al desarrollo adecuado del tubo neural del feto, previniendo defectos congénitos.

El consumo adecuado de folatos está asociado con la reducción de los niveles de homocisteína en la sangre, un aminoácido que, en concentraciones elevadas, puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Por lo tanto, incluir naranjas en la dieta contribuye a mantener el corazón saludable y a reducir el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares.

Según la FEN, los naranjas contienen ácidos orgánicos como el ácido cítrico y el ácido málico, que les confieren su característico sabor ácido y refrescante. Estos compuestos tienen múltiples efectos positivos sobre la salud digestiva y metabólica. El ácido cítrico favorece la absorción de minerales como el hierro, lo que es especialmente relevante para personas con anemia ferropénica. Así, ingerir naranjas junto con alimentos ricos en hierro puede potenciar la biodisponibilidad de este mineral.

El Dr López Rosetti nos cuenta la importancia de consumir frutas y verduras.

Las naranjas, fuente de flavonoides

Los flavonoides son compuestos bioactivos presentes en las naranjas que ofrecen efectos antioxidantes y antiinflamatorios significativos. Entre los más destacados se encuentran la hesperidina y la naringenina. La hesperidina ha demostrado mejorar la función de los vasos sanguíneos y reducir la presión arterial, lo que contribuye a disminuir el riesgo de enfermedades cardíacas. Además, estos compuestos pueden mejorar el perfil lipídico al reducir los niveles de colesterol LDL (conocido popularmente como “malo”) y aumentar el colesterol HDL (el “bueno”).

Las naranjas también son ricas en carotenoides, como el beta-caroteno y la luteína, que son precursores de la vitamina A. Estos compuestos no solo son responsables del color característico de la fruta, sino que también proporcionan beneficios importantes para la salud ocular.