
Según los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés), “una vida saludable para el corazón implica conocer su riesgo, hacer elecciones saludables y tomar medidas para reducir las posibilidades de desarrollar enfermedad cardíaca, incluida la miocardiopatía coronaria, que es el tipo más habitual”.
En esa línea, la Organización Mundial de la Salud (OMS) planteó que algunos “de los factores de riesgo para desarrollar enfermedades del corazón pueden incluir, edad, sexo, antecedentes familiares, el tabaquismo, la mala alimentación, la falta de actividad física, el consumo de alcohol, la hipertensión, la diabetes y la obesidad”. Y agrega que muchas formas “de enfermedades del corazón pueden ser prevenidas o tratadas manteniendo un estilo de vida saludable”.
Con respecto a un estilo de vida saludable y su incidencia en la salud cardíaca, los NIH postularon que implica “elegir determinados alimentos”, entre los cuales se encuentran las frutas. Aquí, un repaso por aquellas que son saludables para el corazón.

¿Cuáles son las frutas saludables para el corazón?
Los NIH recomendaron frutas como manzanas, bananas, naranjas, peras, uvas y ciruelas, ya que “mantienen saludable el corazón”, mientras que la OMS llamó a “comer al menos 400 gramos, o cinco porciones de frutas y verduras al día para una alimentación sana”.
A su vez, un artículo de la Universidad de Harvard habló específicamente de las manzanas y profundizó: “Una revisión de cinco ensayos clínicos observó los efectos de las frutas en las enfermedades cardiovasculares y encontró una mejora en los parámetros cardiovasculares (disminución de los triglicéridos y el colesterol LDL) con la ingesta de manzanas frescas enteras o manzanas secas, aunque no con jugo de manzana; otro estudio de cohorte que siguió a casi 75.000 hombres y mujeres suecos durante 10 años encontró una asociación significativa: se observó un menor riesgo de accidente cerebrovascular en el grupo con mayor ingesta de manzanas en comparación con el de menor consumo”.
En el mismo sentido, la Fundación Española del Corazón sostuvo en un comunicado que aquellas personas “que poseen un nivel más elevado de vitamina C en el plasma presentan menos factores de riesgo cardiovascular y además tienen menos probabilidad de sufrir insuficiencia cardiaca. Podemos encontrar vitamina C en gran cantidad de frutas como frutillas, grosellas, frambuesas, moras, arándanos, cítricos (naranja, limón, pomelo), kiwi, papaya o tomate”.

¿De qué manera las frutas ayudan a proteger el corazón?
El doctor Alberto Cormillot explicó en una nota en Infobae que existe “un grupo de frutas que son imprescindibles para la salud cardiovascular, ya que gracias a sus mecanismos de acción reducen la presión arterial, los lípidos en sangre, la función de las plaquetas, el estrés oxidativo, la inflamación y disminuyen el riesgo de trombosis y de lesión por isquemia-reperfusión (I/R). En tanto, elevan la función endotelial”.
En el caso de los cítricos, Cormillot precisó: “Gracias a la presencia de flavonoides, entre los principales beneficios para la salud cardiovascular se encuentran sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, baja y regula los niveles de colesterol malo (LDL), el colesterol total y triglicéridos (LdL ,TG y PA)”. Y en relación a las uvas y los frutos rojos aportó: “Las uvas son fuente de fibra y resveratrol, lo cual se traduce en propiedad antioxidantes y una disminución del llamado colesterol malo (LDL). Los frutos rojos on fuente de fibra y resveratrol, lo cual se traduce en propiedad antioxidantes y una disminución del llamado colesterol malo (LDL). Cuántas son las porciones recomendadas”.
Asimismo, según el médico, las manzanas tienen “fibra, polifenoles y carotenoides, gracias a los cuales tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorios, además de que reduce y controla los niveles de colesterol malo (LDL), el colesterol total y triglicéridos (LdL ,TG y PA)”.

¿Los jugos de frutas son buenos para la salud del corazón?
Los especialistas de Mayo Clinic informaron que la ingesta de jugos “puede ser útil en una alimentación equilibrada”, algo que, a todas luces, colabora con la salud del corazón. Además, estas bebidas “nos pueden ayudar a consumir frutas y verduras si no nos gusta comerlas”.
No obstante, desde el centro de salud estadounidense advirtieron que beber jugo “no es más sano que comer las frutas y verduras enteras. Por lo general, para beber el jugo de frutas y verduras frescas, primero debemos extraerlo con algún dispositivo. El jugo contiene la mayor parte de las vitaminas, los minerales y las sustancias químicas de la planta.
Sin embargo, las frutas y verduras enteras también contienen fibra, que se pierde al extraer el jugo. Algunas personas creen que el organismo puede absorber mejor los nutrientes del jugo que de las frutas y verduras enteras, pero no suele ser así”.
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