
MARTES, 26 de agosto de 2025 (HealthDay News) -- Una dieta de estilo mediterráneo puede reducir significativamente el riesgo de diabetes tipo 2 en las personas con sobrepeso u obesidad, señala un estudio reciente.
Las personas tenían un 31 por ciento menos de probabilidades de diabetes si se adherían a una dieta mediterránea, reducían sus calorías y hacían ejercicio con regularidad, informaron los investigadores en la edición del 25 de agosto de la revista Annals of Internal Medicine.
"Con la evidencia de más alto nivel, nuestro estudio muestra que los cambios modestos y sostenidos en la dieta y el estilo de vida podrían prevenir millones de casos de esta enfermedad en todo el mundo", dijo en un comunicado de prensa el coinvestigador, el Dr. Frank Hu . Es presidente de nutrición de la Facultad de Salud Pública T.H. Chan de la Universidad de Harvard, en Boston.
En una dieta de estilo mediterráneo, las personas comen muchas frutas, verduras, cereales integrales y grasas saludables como el aceite de oliva. Moeran su cantidad de lácteos y proteínas magras como pescado y pollo, y comen poca o ninguna carne roja.
En este estudio, los investigadores analizaron datos de más de 4,700 personas de 55 a 75 años que participaron en un estudio a gran escala sobre nutrición y estilo de vida en Europa. Todos los participantes tenían sobrepeso u obesidad, pero no habían desarrollado diabetes tipo 2.
A la mitad se les pidió que siguieran una dieta mediterránea, redujeran las calorías en aproximadamente 600 por día y realizaran actividad física moderada como caminar, entrenamiento de fuerza y ejercicios de equilibrio. La otra mitad recibió algunos consejos sobre la dieta mediterránea, pero no se les pidió que redujeran las calorías.
Los resultados mostraron un menor riesgo de diabetes para aquellos que seguían la dieta mediterránea, con un mayor efecto encontrado en hombres que en mujeres.
Las personas en el grupo de dieta mediterránea también perdieron alrededor de siete libras en promedio y redujeron su cintura en casi una pulgada y media, después de unos seis años de seguimiento.
"En términos prácticos, añadir el control de calorías y la actividad física a la dieta mediterránea evitó que alrededor de 3 de cada 100 personas desarrollaran diabetes, un beneficio claro y medible para la salud pública", señaló en un comunicado de prensa el investigador Miguel Martínez-González, profesor adjunto de nutrición de la Universidad de Harvard.
Más información
La Clínica Mayo ofrece más información sobre la dieta mediterránea.
FUENTE: Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard, comunicado de prensa, 25 de agosto de 2025
Últimas Noticias
Derrame cerebral: cuáles son los factores que no se pueden cambiar y los hábitos que reducen el riesgo
Un informe de The Independent advirtió sobre el aumento proyectado de estos eventos y detalló cómo la edad convive con variables modificables vinculadas a la presión arterial, el estilo de vida y el control cardiovascular

Por qué Jennifer Lopez cuida especialmente su cuello para mantenerse espléndida a los 56 años
En una entrevista con Elle, la artista explicó que dicho cuidado responde a las exigencias físicas de su rutina de baile y entrenamiento, y forma parte de una mirada integral sobre la belleza, la salud y el bienestar
Automatizar el hábito y redefinir metas, claves para no abandonar el ejercicio
Psicoterapeutas y entrenadores destacan que el éxito en la actividad física proviene de crear automatismos, ajustar expectativas y valorar el proceso sobre los resultados inmediatos para alcanzar beneficios duraderos

El magnesio, aliado clave para controlar la ansiedad
Diversos expertos en salud mental destacan la importancia de mantener un correcto equilibrio de minerales en el organismo para reducir episodios de estrés y nerviosismo, y recomiendan una dieta rica en vegetales junto con suplementación únicamente bajo control médico

La desconexión mental: los síntomas ocultos de los trastornos disociativos
Se trata de una afección que altera la conexión entre pensamientos, recuerdos y emociones, complicando la vida diaria y las relaciones personales, según Mayo Clinic, y suelen ser confundidos con ansiedad o depresión por sus síntomas solapados



