
La Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid) del Ministerio de Salud reiteró que la publicidad de los medicamentos debe incluir advertencias visibles y precisas sobre su uso, con el fin de proteger la salud de la población. El recordatorio cobra relevancia ante el riesgo que representa la publicidad engañosa en productos farmacéuticos, según lo explicado por Elizabeth Valle, coordinadora del Área de Control Publicitario de la entidad estatal.
Publicidad farmacéutica bajo regulación estricta
De acuerdo con Elizabeth Valle, toda información difundida en anuncios y materiales publicitarios debe corresponder exactamente con los datos consignados en la ficha técnica registrada y autorizada por Digemid. La regulación exige que estos mensajes sean claros, veraces, completos, actualizados y fáciles de leer, para que el consumidor acceda a información precisa y pueda tomar decisiones informadas sobre el uso de medicamentos.
La especialista subrayó que la promoción no puede incluir exageraciones ni atribuciones que distorsionen las propiedades autorizadas del producto. “Las exageraciones o inexactitudes inducen a error al consumidor, incentivan la automedicación y contribuyen al uso irracional del medicamento”, indicó Valle. Esta práctica expone a la ciudadanía a eventuales complicaciones en su estado de salud.

Riesgos de la publicidad engañosa
La publicidad engañosa en medicamentos no solo puede derivar en automedicación, sino que incrementa el peligro de efectos adversos y agrava padecimientos ya existentes. Un punto central en la regulación es la prohibición de presentar productos dietéticos con beneficios exagerados, o de atribuir a productos naturales propiedades terapéuticas ajenas a las que realmente poseen.
“En el caso de los productos dietéticos, no se debe sobredimensionar su condición de suplemento. Tampoco puede afirmarse que un producto natural de uso en salud tenga efectos curativos que no hayan sido comprobados y autorizados. Hacerlo pone en riesgo a la persona”, puntualizó Valle.
Recomendaciones para los consumidores
Digemid recomienda que los usuarios no se dejen guiar únicamente por piezas publicitarias al enfrentar una afectación a su salud. Se insiste en que la automedicación representa un riesgo añadido. Elizabeth Valle aconseja consultar siempre a un profesional de la salud antes de iniciar cualquier tratamiento, e informarse adecuadamente antes de consumir un producto farmacéutico nuevo.

La entidad sanitaria señala que la información contenida en la publicidad debe ser fiel reflejo de lo que avala la autoridad reguladora y debe emitirse siempre de modo comprensible para todos los públicos.
Supervisión y denuncias ante publicidad engañosa
El proceso de fiscalización sobre la promoción de medicamentos involucra una evaluación permanente de los mensajes publicitarios por parte de Digemid. Cuando se identifica un caso de publicidad engañosa o contraria a la normativa, la entidad formula la denuncia correspondiente ante el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) para que se tomen las acciones pertinentes.
El control de la publicidad farmacéutica constituye una estrategia central en la protección de la salud pública y en el fomento del uso responsable de medicamentos y productos afines. La vigilancia activa de la información que llega al consumidor busca minimizar el impacto de mensajes erróneos que puedan conducir a riesgos innecesarios.