La construcción de un edificio en el distrito de Miraflores estaría causando graves daños a una casa de más de 100 años de antigüedad. La obra, ubicada en la cuadra 8 de la calle San Martín, ha invadido los aires de la propiedad contigua, afectando la estabilidad de la vivienda de Fernando Poi, vecino de la zona. A través de su intervención en el programa Buenos Días Perú, el propietario detalló cómo la edificación no solo ha provocado daños materiales, sino que también pone en riesgo la seguridad estructural de su hogar.
Según el testimonio de Fernando Poi, el problema comenzó en 2019, cuando los propietarios de la construcción solicitaron una licencia de obra en la Municipalidad de Miraflores para realizar mejoras en una casa antigua. Sin embargo, el proyecto, que inicialmente consistía en remodelar los pisos de la propiedad, se amplió inesperadamente, y la construcción pasó de ser una simple reforma a la edificación de un edificio de hasta siete pisos.
“Este señor ha considerado prudente hacer uso de lo que la ley le faculta”, dijo Poi, quien explicó que la construcción no solo invadió los aires de su propiedad, sino que también afectó gravemente la estructura de su casa. La vivienda de Poi, de construcción antigua, sin cimientos y con paredes de barro de apenas 46 cm de ancho, ha sufrido daños que podrían comprometer su estabilidad.

El vecino afectado explicó que, aunque la ley permite a los propietarios de edificios construir sobre sus propiedades, “no han tenido la precaución de evitar que mi casa se raje y pierda estabilidad”. Según Poi, la invasión de los aires y los daños a su propiedad son consecuencia directa de una construcción mal gestionada y sin el control necesario.
Irregularidades en la licencia
El proceso que llevó a la edificación en cuestión está marcado por una serie de irregularidades. Inicialmente, los propietarios solicitaron una licencia para realizar mejoras en los pisos de la vivienda original, pero poco tiempo después ampliaron la solicitud para autorizar la construcción de un edificio de hasta siete pisos.
El problema es que, según Poi, la licencia otorgada por la municipalidad estaba basada en información incorrecta. “La casa tiene 116 m², pero en el registro público se decía que tenía 121 m²”, explicó el hombre, quien presentó documentos de 1920 y 1951 que corroboran la discrepancia en los registros.
Aunque la modificación de la licencia es legalmente válida, las acciones de los propietarios no se ajustan a las normativas de la construcción, lo que se traduce en un proyecto que no cumple con los requisitos exigidos por la municipalidad.

Denuncia de infracciones
El gerente de Autorización y Control de la Municipalidad de Miraflores, Eduardo Zabache, detalló que la obra en cuestión ha incurrido en múltiples infracciones edilicias. La construcción ocupa indebidamente la vía pública y ha invadido los aires de las propiedades vecinas, violando las normativas municipales sobre separaciones entre edificios.
“Este edificio tiene un rosario de infracciones y faltas en el reglamento de construcciones”, afirmó Zabache para el mismo medio. Además, se observó que los volados del tercer piso en adelante se superponen con los aires de la propiedad vecina, lo que agrava aún más la situación.
La municipalidad de Miraflores ha intervenido en el caso y paralizó temporalmente la obra debido a las irregularidades detectadas, pero aún persisten dudas sobre la efectividad de la acción. Según Zabache, la obra fue paralizada a inicios del año pasado, pero las modificaciones solicitadas por los propietarios aún no cumplen con las observaciones necesarias.

Conflictos legales y falta de resolución
Los propietarios del edificio, Alejandro San Martín y Patricia Gaet Sotelo, han utilizado diferentes recursos legales para dilatar el proceso. El abogado de Poi acusó a los dueños de evadir su responsabilidad, señalando que “juegan con la municipalidad, con la policía y con la fiscalía”, mientras siguen avanzando con la construcción de manera ilegal.
“Ellos se están valiendo de argucias legales para dilatar todo el proceso y probablemente conseguir otro tipo de licencia”, agregó el letrado, subrayando que la situación ha puesto en riesgo la seguridad de los vecinos y el patrimonio de la zona.