
La Comunidad Nativa Bélgica, ubicada a orillas del río Acre, en la región amazónica, ha puesto en marcha un ambicioso proyecto de crianza sostenible del pez paco, con el objetivo de generar ingresos para la comunidad, mejorar la seguridad alimentaria y contribuir a la conservación de los bosques amazónicos.
La iniciativa consiste en la creación de estanques seminaturales para la crianza del paco, un pez nativo de la selva amazónica, que representa una importante fuente de proteína para la población local. Este proyecto busca incrementar la producción de este pescado de manera sostenible. Se espera que la producción anual de este animal aumente significativamente, pasando de los 15 mil kilos actuales a 24 mil kilos, lo que permitirá un abastecimiento más estable para la comunidad y su comercialización.
Además, este plan tiene un enfoque ecológico, pues se está llevando a cabo en estanques de tierra, que imitan las condiciones naturales de los hábitats del paco. A través de esta metodología, se fomenta la conservación del ecosistema acuático local mientras se promueve la actividad económica. El proyecto también tiene como meta reducir la mortalidad de los peces, pasando de un 15% actual a un 4%, lo que mejorará la eficiencia en la producción.

Financiamiento y respaldo institucional
El proyecto de la Comunidad Nativa Bélgica ha sido posible gracias al financiamiento de 370 mil soles otorgado por el Programa Bosques del Ministerio del Ambiente (Minam), con la colaboración del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El apoyo económico está destinado a la construcción de las infraestructuras necesarias, como estanques de tierra, almacenes para el alimento balanceado de los peces y un centro de beneficio primario, donde se procesará el pescado para su comercialización.
Cabe señalar que el Programa Bosques, que apoya a las comunidades nativas en sus esfuerzos por promover el desarrollo sostenible, sigue de cerca los avances del proyecto y asegura que se cumpla con las metas planteadas en el plan de negocios.

Por otro lado, el proyecto también apunta al fortalecimiento de la gestión ambiental y social de la Comunidad Nativa Bélgica. A través de la implementación de buenas prácticas acuícolas, la comunidad busca no solo mejorar la producción de paco, sino también proteger su entorno natural. Además, la iniciativa incluye un plan de monitoreo para asegurar que el ecosistema acuático no se vea afectado por la actividad pesquera. Esto incluye el manejo adecuado de los recursos hídricos y el control de la calidad del agua en los estanques.
La gestión de los bosques amazónicos de la comunidad, que abarcan más de 52 mil hectáreas, es otro de los puntos clave de este emprendimiento. El proyecto tiene un enfoque integral que combina el desarrollo económico con la conservación del medio ambiente, asegurando que la actividad productiva no interfiera con los esfuerzos para proteger el territorio comunal.
Impacto en la producción y costos
Además de la mejora en la producción, el proyecto tiene como objetivo reducir los costos de producción mediante la fabricación de alimento balanceado para los peces en la propia comunidad de forma más económica y eficiente. Para ello, se han entregado equipos especializados, como una extrusora, un molino y una mezcladora de insumos.

La Comunidad Nativa Bélgica, que cuenta con más de 53 mil hectáreas de tierra titulada, tiene una estructura organizativa activa y eficiente. La comunidad está formada por 130 personas, distribuidas en 44 familias, y cuenta con una junta directiva que coordina las actividades del emprendimiento. Uno de los objetivos clave de este proyecto es el fortalecimiento de la comunidad, con el fin de lograr una gestión más eficiente y autónoma del emprendimiento acuícola.
El proyecto también establece capacitación en áreas clave, como la bioseguridad, el uso de equipos de protección personal y la sanidad piscícola, lo cual es esencial para asegurar que la producción se realice de manera segura y sostenible.