
Las semillas han cobrado protagonismo como opciones saludables para quienes buscan alternativas nutritivas entre comidas.
Varias de ellas aportan proteínas, grasas saludables, fibra y micronutrientes, lo que las convierte en una alternativa atractiva frente a snacks ultraprocesados. Recientemente, algunas variedades han despertado interés por su capacidad para estimular la producción natural de colágeno o por su aporte de compuestos que favorecen la síntesis de esta proteína esencial para la piel, las articulaciones y otros tejidos.
Consumir semillas que favorecen la producción de colágeno puede contribuir al cuidado de la piel, la elasticidad y la salud articular.
Incorporarlas en la dieta diaria resulta sencillo, ya que pueden comerse solas, mezcladas con yogur, en ensaladas o dentro de preparaciones caseras.
Chía

La semilla de chía (Salvia hispánica) contiene altos niveles de ácidos grasos omega-3, fibra y proteínas. Su composición favorece el aporte de aminoácidos esenciales, necesarios para la formación de colágeno en el organismo.
Además, la chía resulta fuente de antioxidantes que ayudan a proteger las células del daño oxidativo, proceso que puede impactar la producción y la calidad del colágeno.
Una porción de 30 gramos aporta aproximadamente 4,7 gramos de proteína y 8,6 gramos de grasa saludable, lo que la convierte en un snack saciante y funcional. Su textura, que se vuelve gelatinosa al contacto con líquidos, permite múltiples formas de consumo.
Semillas de calabaza

Las semillas de calabaza destacan por su contenido de zinc, mineral clave en la síntesis de colágeno. El zinc contribuye a la regeneración de tejidos y al mantenimiento de la piel.
Además, estas semillas ofrecen proteínas de alta calidad, hierro, magnesio y antioxidantes. Una porción de 28 gramos proporciona cerca de 7 gramos de proteína y más de 2 miligramos de zinc, cumpliendo una parte significativa de las recomendaciones diarias para este mineral.
Su sabor suave y su textura crujiente facilitan su uso como snack directo o como complemento en mezclas de frutos secos y cereales.
Semillas de sésamo

El sésamo (Sesamum indicum) aporta aminoácidos esenciales, en particular glicina y prolina, que intervienen en la formación del colágeno. Además, contiene vitamina E, compuestos fenólicos y calcio, elementos que favorecen la salud de la piel y los tejidos conectivos.
Las semillas de sésamo pueden consumirse solas, tostadas o incorporadas en preparaciones como barras energéticas. Una ración de 30 gramos aporta alrededor de 5 gramos de proteína y 3,3 miligramos de vitamina E, nutriente que ayuda a proteger la integridad del colágeno en el organismo.
Estas semillas, al ser consumidas de manera regular y como parte de una alimentación equilibrada, pueden apoyar la producción natural de colágeno y ofrecer un aporte nutritivo como opción de snack entre comidas.



