
En los últimos años, cada vez más personas muestran interés en reducir el consumo de productos ultra procesados y dar prioridad a ingredientes considerados más naturales.
Este cambio de hábitos ha impulsado la popularidad de alternativas tradicionales como el piloncillo, un endulzante usado ancestralmente en la cocina mexicana.
El piloncillo, además de su sabor intenso y particular en diversos platillos y bebidas, mantiene algunos minerales compuestos que suelen eliminarse cuando la caña de azúcar se convierte en azúcar blanca refinada.

El piloncillo, también conocido como panela o panocha, es un producto alimenticio que se obtiene a la evaporación del juego de caña azúcar.
El proceso da lugar a la cristalización de la sacarosa, junto con minerales, vitaminas, fructuosa y glucosa. Es ampliamente utilizado en la cocina mexicana y latinoamericana, sobre todo en bebidas calientes, frías, salsas, conservas, repostería, postres y platillos tradicionales.
En el texto “Piloncillo: historia, producción y perspectivas en el mercado nacional", la composición nutricional en 100 gramos de piloncillo son:

De acuerdo con el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste) el azúcar cumple la función de proporcionar energía al organismo, especialmente al cerebro y los músculos.
Existen dos tipos de azúcares:
Consumir moderadamente azúcares simples puede tener efectos positivos, como mejorar el estado de ánimo y contribuir a la recuperación tras actividad física intensa.
Sin embargo, el consumo excesivo y frecuente de azúcar simple se asocia con mayor riesgo de obesidad, diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares, ya que el exceso se transforma en grasa corporal y genera fluctuaciones de energía.

Las nutriólogas que colaboran en el medio Kiwilimón explican las razones a favor y en contra del consumo de piloncillo.
Mayte Martín del Campo menciona que, al ser menos procesado que el azúcar blanco, el piloncillo conserva más nutrientes, incluyendo vitaminas del grupo B y minerales como calcio, magnesio, sodio y potasio. Destaca que ambos tipos de azúcar aportan la misma cantidad de calorías.
En contraste, Jennifer Asencio desaconseja el uso de piloncillo debido a su alto índice glucémico, su contenido calórico superior y su mayor poder endulzante comparado con el azúcar convencional.
Por otro lado, Gina Rangel afirma que, al tratarse de un producto 100% natural, proporciona energía y el organismo lo absorbe adecuadamente para los procesos metabólicos.
Por su alto contenido energético, se recomienda el consumo moderado para evitar problemas de salud, aunque aporta diversos nutrientes que el azúcar refinado pierde durante su procesamiento.




