
México es uno de los países con mayor consumo de Coca-Cola en el mundo, con un promedio de 160 litros por persona al año. Sin embargo, como parte de las medidas de salubridad impulsadas por la presidenta Claudia Sheinbaum, la venta de refrescos ha sido prohibida en todos los niveles educativos.
Desde el 29 de marzo de 2025, la venta de comida chatarra y bebidas azucaradas está prohibida en instituciones educativas, incluyendo primaria, secundaria, preparatoria y universidad. La iniciativa busca fomentar una alimentación saludable desde la infancia y reducir los índices de enfermedades relacionadas con el consumo excesivo de azúcar.

La medida ha generado diversas reacciones en redes sociales. En TikTok, alumnas de la Universidad del Valle de México, aparentemente estudiantes de enfermería, compartieron un video en el que una de ellas corre por uno de los balcones del colegio mientras observa con tristeza cómo trabajadores retiran las máquinas expendedoras de Coca-Cola.
“No se lleven las cocas, por favor. Vean, me tienen tomando esto (Electrolit)”, exclama la estudiante en el video, mientras sostiene una botella de suero oral.
El video alcanzó más de un millón de reproducciones y generó una ola de comentarios. Algunos usuarios señalaron la ironía de la situación: “Tu Electrolit tiene más azúcar que la Coca jajaja”; “Pero ¿por qué en la universidad? Si ya somos personas grandes, sabemos qué onda con nuestra salud”; “Ese suero también tiene mucha azúcar, casi la misma que una Coca”.

Si bien la prohibición de la venta de refrescos y comida chatarra ha sido respaldada por expertos en salud, también ha generado debate sobre el derecho de los adultos a decidir su consumo dentro de las universidades. Las autoridades han defendido la medida, argumentando que busca promover mejores hábitos alimenticios y reducir enfermedades como la obesidad y la diabetes.

La implementación de esta política continuará siendo objeto de discusión, mientras los estudiantes y consumidores expresan sus opiniones en redes sociales sobre los efectos y el impacto de la regulación.