
Autoridades de Colombia informaron sobre un decomiso de más de media tonelada de cocaína en la región del Valle del Cauca, droga que pasaría por México y que tenía como destino China.
La Policía Nacional de Colombia, a través de la Dirección de Antinarcóticos, informó que el decomiso se hizo en la ciudad de Buenaventura.
Las autoridades mencionaron que el decomiso se hizo durante procedimientos de registro y control portuario.

El cargamento estaba oculto dentro de un contenedor vacío. Ahí, las autoridades hallaron 600 kilos de clorhidrato de cocaína, lo que equivale a más 19 millones 800 mil dólares.
Las autoridades afirmaron que con este decomiso se evitó que se comercializaran más de un millón y medio de dosis de clorhidrato de cocaína.
“Se evidencio una sustancia que estaba oculta dentro de un contenedor, que transportaba una marquilla de YouTube, que después de realizar la prueba de campo PIPH, arrojaron un resultado positivo preliminar para clorhidrato de cocaína”, indicó la dependencia colombiana.

Según las autoridades colombianas, el contenedor procedía de Guayaquil, Ecuador, y tenía como destino a Ningbo, China.
Durante su recorrido este contenedor pasaría por Buenaventura, Panamá y México.
El Cártel de Sinaloa y el CJNG expandieron su control en Colombia
Una investigación internacional de 2023 reveló detalles inéditos sobre la expansión del Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Colombia, consolidando su control en el tráfico de cocaína.
Una filtración masiva de correos electrónicos de la Fiscalía General de Colombia, que expone cómo estas organizaciones mexicanas han fortalecido su presencia en el país sudamericano.

La información, obtenidos tras el hackeo de cinco terabytes, incluyen más de siete millones de correos electrónicos entre diversas dependencias colombianas y otras entidades.
Dicha información fue dada a conocer en un esfuerzo colaborativo entre más de 40 medios de comunicación de América y Europa.

La investigación, publicada en noviembre de 2023 en el proyecto titulado Narco Files: El Nuevo Orden Criminal, indica que los documentos revelan que la relación entre los cárteles mexicanos y los grupos criminales colombianos, que data de décadas atrás, ha evolucionado hacia un control más directo por parte de las organizaciones mexicanas.
El Cártel de Sinaloa ha sido un actor clave en la consolidación de la alianza entre México y Colombia en el tráfico de drogas.
Según Univisión, uno de los medios que participó en la investigación, este vínculo se remonta a los años 80, cuando Joaquín “El Chapo” Guzmán, entonces líder del cártel, comenzó a negociar directamente con grupos criminales colombianos.
Los documentos filtrados por el grupo de hackers conocido como Guacamaya revelan que, en 2007, Guzmán logró establecer acuerdos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), lo que permitió al Cártel de Sinaloa expandir su influencia en el país. En ese momento, otras organizaciones mexicanas como Los Zetas también buscaban establecer su presencia en Colombia.
Aunque el Cártel de Sinaloa había dominado el panorama durante años, la investigación señala que, a partir de 2012, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) comenzó a ganar terreno en Sudamérica.
Este grupo, conocido como el “cártel de las cuatro letras”, ha emergido como uno de los principales competidores del Cártel de Sinaloa, tanto en México como en el extranjero.
El CJNG ha logrado establecerse en Colombia mediante estrategias agresivas y alianzas con grupos locales, lo que le ha permitido disputar el control del tráfico de cocaína. Según los datos revelados, esta organización ha aprovechado la fragmentación de los grupos criminales colombianos tras la desmovilización de las FARC para consolidar su presencia en el país.