
El dolor en las articulaciones después de hacer ejercicio puede deberse a una sobrecarga o estrés excesivo en dichas estructuras durante la actividad física. La intensidad del ejercicio, junto con una repetición constante de movimientos, puede provocar irritación en el cartílago que recubre las articulaciones o en los tejidos circundantes, como ligamentos y tendones.
De acuerdo con información del sitio especializado Medline plus, cuando el dolor articular no es ocasionado por artritis, tanto el reposo como el ejercicio constante son importantes para que desaparezca por completo, además se puede disminuir el malestar mediante baños tibios, masajes y ejercicios de estiramiento con la mayor frecuencia posible.
Por su parte, el sitio menciona que medicamentos antinflamatorios no esteroides como ibuprofeno o naproxeno pueden ayudar a aliviar el dolor y la inflamación, sin embargo no es la única forma en la que se puede aliviar el dolor, pues existen algunos remedios caseros que brindan una alternativa natural para aliviar el malestar en las articulaciones.
Remedios eficaces contra el dolor articular

De acuerdo con un artículo publicado por la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) puedes aliviar los malestares del dolor articular utilizando los siguientes remedios:
Linaza: el contenido de Omega 3 en la linaza destaca por sus beneficios antiinflamatorios. A pesar de que su reconocimiento suele centrarse en la capacidad de reducir los niveles de colesterol malo en la sangre, esta semilla ofrece propiedades adicionales que contribuyen significativamente al bienestar del organismo.
No obstante, hay que diferenciar entre el Omega 3 de origen vegetal y el Omega 3 de origen animal; en este caso, se recomienda consumir el primero, ya que de lo contrario, se produce el efecto de inflamación que es el que se busca evitar.
Para sacar mayor provecho a la linaza, se debe tomar dos cucharadas al día, ya sea de forma natural o como complemento a otros alimentos como los yogures, las ensaladas, etc. Sin embargo, lo preferible es siempre consumirla sin cocer para no perder las propiedades y evitar una mala digestión.
Planta de romero: el ácido ursólico de esta planta funciona como agente antibacteriano que evita las infecciones que se producen alrededor de las articulaciones o cartílagos, principalmente los que componen las manos y las rodillas.
Debes preparar una infusión con 200 gramos de romero fresco en una taza con agua caliente y dejar reposar para obtener las propiedades de la planta, luego toma el agua de la taza, se recomienda hacerlo por las mañanas y en las noches.

Jengibre: aunque esta raíz es muy conocida por sus propiedades termogénicas que ayudan a quemar calorías, también es un desinflamante natural.
Para este remedio debes hacer una infusión utilizando 200 gramos de raíz de jengibre rallada y dos cucharadas de miel. Cuando la infusión esté lista debe colarse y dejarse reposar por 10 minutos antes de consumirla.

Cúrcuma: este tallo de origen asiático cuenta con propiedades antiinflamatorias, analgésicas y antioxidantes, por lo que es ideal para erradicar las infecciones provocadas alrededor de las articulaciones, además de eliminar las toxinas acumuladas en el cuerpo.
El remedio requiere 20 gramos de cúrcuma, 3 tazas de agua caliente y 3 cucharadas de miel. El método de preparación es agregando la cucharada de cúrcuma en agua caliente, de manera que esta se torne de color amarillo; seguidamente, dejar en ebullición por 10 minutos y luego retirar del calor para permitir que repose.
Está infusión debe consumirse tres veces al día antes de cada comida.

Planta cola de caballo: las plantas conocidas como cola de caballo tienen propiedades desinflamatorias y pueden conseguirse fácilmente en tiendas naturistas o mercados locales.
La forma más sencilla de poder acceder a estos beneficios es por medio de un té sin azúcar que se debe consumir dos veces al día, al despertar y antes de dormir.