
El pastel milhojas, también conocido como mille-fuille, es un clásico de la repostería francesa que se destaca por su forma rectangular y su elaboración a base de tres capas crujientes de hojaldre, intercaladas con dos capas de crema pastelera. Su cobertura, ya sea de azúcar glas, fondant o glaseado, le da un toque dulce para el paladar.
La versión más aceptada sobre su creación se sitúa en el siglo XVII con Francois Pierre de las Varenne, un cocinero de Dijon que en 1651 creó este famoso pastel en un momento donde la gastronomía francesa buscaba innovar y cambiar sus platillos condimentados de la Edad Media por sabores más naturales.
Esta receta es una alternativa para veganos que desean disfrutar de un pastel similar al original con ingredientes saludables y naturales, convirtiéndose en una opción ideal para quienes buscan cuidar su alimentación sin sacrificar el placer de un buen platillo.
Receta del milhojas vegano

Según Larousse Cocina, la receta generada por el chef Toni Rodríguez se estima que quede lista en aproximadamente 4 horas. Con su sabor distintivo y saludable, esta combinación de ingredientes te transportará a Francia.
Ingredientes:
Masa de hojaldre vegana
- 270 g de harina de fuerza
- 350 g de harina de trigo floja
- 14 g de sal 275 g de agua
- 10 g de vinagre de manzana
- 100 g de margarina derretida + 400 g de mantequilla a temperatura ambiente
Azúcar caramelizado
- 300 g de azúcar
Crema pastelera vegana
- 430 g de leche de soya
- 50 g de azúcar
- 0.7 g de sal
- 1 limón
- 1 rama de canela
- 25 g de maicena
- 20 g de harina de trigo
- 75 g de agua
- 27 g de aceite de girasol
- 50 g de manteca de cacao
Terminado
- azúcar glass, cantidad suficiente.
Procedimiento
Masa de hojaldre vegana
- Mezcla en un cuenco las harinas con la sal. Añade el agua, el vinagre de manzana y la mantequilla derretida. Amasa durante 10 minutos. Bolea, cubre con film transparente y reserva en la nevera durante una hora.
- Estira el resto de la margarina entre dos papeles de encerados hasta que alcance un tamaño de 22 x 30 cm.
- Estira la masa hasta que alcance 45 x 30 cm y déjala reposar en la nevera durante 1 hora para que pierda fuerza.
- Coloca el bloque de margarina en el centro de la masa, ciérrala y estira la masa con un rodillo hasta que alcance un grosor de 6 mm. Haz un pliegue sencillo. Estira la masa hasta que alcance nuevamente un grosor de 6 mm y corta los extremos para obtener un rectángulo perfecto. Haz otro pliegue sencillo. Deja reposar la masa en la nevera durante 1 hora.
- Estira la masa hasta que alcance un grosor de 6 mm y haz un pliegue sencillo. Repite este procedimiento nuevamente y deja reposar la masa otra hora en la nevera. Estira la masa hasta que alcance un grosor de 6 mm y haz un pliegue doble.
- Estira la masa nuevamente hasta obtener un grosor de 6 mm y corta 2 piezas de 35 x 20 cm. Deja reposar la masa otra hora en el congelador.
Azúcar caramelizado
- Pon un cazo a fuego medio hasta que esté bien caliente. Agrega el azúcar poco a poco sin dejar de remover con cuidado. Una vez que el azúcar se haya disuelto, vierte más azúcar, hasta que esté totalmente disuelto, y prosigue hasta que ya no tengas más.
- Cocina a fuego medio hasta que se caramelice. Vierte sobre una bandeja forrada con papel de hornear y deja enfriar a temperatura ambiente. A continuación, rómpelo a trocitos y tritúralo en un procesador de comida hasta obtener un polvo. Reserva en un contenedor hermético.
Crema pastelera vegana
- Pon en un cazo la leche de soja, la piel del limón, la canela, el azúcar y la sal, y cocina a fuego medio hasta que hierva. Cúbrelo con film transparente o una tapa y deja que repose durante 1 hora para que infusione bien el líquido.
- Mezcla el agua con la harina de trigo y la maicena en un bowl. A continuación, cuela el líquido que estaba reposando, ponlo de nuevo en el cazo y cocina a fuego medio hasta que hierva.
- Viértelo poco a poco sobre la mezcla de maicena-harina-agua sin dejar de remover. Vuelve a verterlo en el cazo y cocina a fuego lento hasta que comience a burbujear.
- Vierte el líquido espesado en una jarra, añade la manteca de cacao y el aceite de girasol, y emulsiona con una batidora. La temperatura final de emulsión debe situarse entre 55 y 60 °C.
- Vierte la crema en un táper y cúbrela con film transparente de manera que esté en contacto con la crema. Reserva en la nevera durante 12 horas como mínimo.
Terminado
- Precalienta el horno a 180 °C.
- Saca la masa de hojaldre del congelador y pínchala con un tenedor o rodillo para pinchar masas. Hornea durante 15 minutos.
- Retira la bandeja del horno, cubre la masa con papel encerado y coloca una bandeja encima. Presiona con la ayuda de la bandeja hasta que esté bien plano. Hornea nuevamente de 15 a 20 minutos con la bandeja encima (presiona cada 5 o 10 minutos si fuera necesario). A continuación, retira la bandeja y el papel superior y hornea 5 minutos más hasta obtener un dorado homogéneo en toda la masa de hojaldre.
- Distribuye el azúcar caramelizado sobre la plancha de hojaldre con la ayuda de un colador. Conserva el hojaldre 1 minuto dentro del horno apagado para que el azúcar se derrita. Retíralo del horno y deja que se enfríe a temperatura ambiente.
- Corta el hojaldre en piezas de 11 x 5 cm.
- Pon la crema pastelera en una manga con una boquilla redonda. Decora con crema pastelera cada 2 láminas de hojaldre y forma 3 pisos.
- Espolvorea con un poco de azúcar glas hasta la mitad del milhojas.
Recomendaciones extra para convertir a tu multihojas en algo más crujiente y delicioso:
- Puedes conservar la masa hojaldre durante 4 o 5 días en la nevera. También la puedes congelar. Para ello, utiliza un táper o un recipiente hermético o cubierto con film transparente para evitar que penetre la humedad.
- Puedes sustituir la harina de trigo de fuerza y la harina de trigo floja por una harina especial para hojaldre; suele ser de media fuerza W 220-240.
- Se puede emplear crema pastelera de vainilla o la clásica de limón y canela; lo único que difiere es el aroma de la crema.
- El motivo por el que este hojaldre tiene azúcar caramelizado es para proporcionarle una parte crujiente que resulta deliciosa, le confiere un color más dorado y lo protege de la humedad de la crema y del ambiente.
- Si quieres conseguir un milhojas perfecto, rellena los hojaldres con la crema pastelera justo cuando vaya a consumirse; así el milhojas estará crujiente.
- Sírvelo a temperatura ambiente o frío. Puedes conservarlo durante 1 día en la nevera.
Beneficios de la comida vegana

De acuerdo a The Vegan Society, el veganismo es un estilo de vida que busca eliminar la explotación animal en todas sus formas. En los últimos años, ha ganado terreno debido al creciente interés que existe por reducir el impacto ambiental. Además de los beneficios que esto tiene para el medio ambiente, los nutrientes de una dieta vegana pueden ayudar a mejorar enfermedades cardiovasculares, la digestión y el bienestar emocional.
Una dieta basada en productos de origen vegetal no solamente ayuda a tener consciencia sobre el medio ambiente, sino que puede ayudar a prevenir enfermedades como las cardiovasculares. Además, existe menor riesgo de contraer enfermedades causadas por una dieta occidental moderna como hipertensión, obesidad, estreñimiento; entre otras por su alto contenido en fibra, fitonutrientes, antioxidantes, flavonoides y carotenoides
Esta dieta también es útil para mejorar la digestión; ya que contiene elementos esenciales para el funcionamiento del organismo como:, potasio, magnesio y vitaminas A, C y E.
Otro de los elementos presentes dentro de una dieta vegana es el hierro; el cual es un elemento clave para la producción de glóbulos rojos, fundamentales en el transporte de oxígeno para todo el cuerpo
Consumir productos frescos y naturales contribuye a purificar la mente de pensamientos negativos y nos mantiene más alerta durante el día.
Dentro de la dieta vegana, también existen alimentos altos en grasa y carbohidratos para que los atletas tengan un rendimiento óptimo en el deporte que practiquen. Un ejemplo de esto son las hermanas Williams (Venus y Serena); quienes son veganas desde el 2011.
Llevar una dieta basada en frutas, verduras y legumbres suele ser más baja en calorías, lo que reduce el riesgo de caer en obesidad y ayuda a los veganos a mantenerse saludables.