
En 2024, un hallazgo presentado por Juan Carlos Yáñez-Luna, doctor en Economía y Empresa de la Universidad Autónoma de San Luis de Potosí, generó inquietud sobre la privacidad en el uso de dispositivos móviles.
Durante el encuentro internacional ETHICOMP, que reunió a 68 expertos de 15 países con el fin de abordar el impacto ético y social de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), celebrado en la Universidad de la Rioja, España, Yáñez-Luna expuso que los teléfonos inteligentes tienen la capacidad de acceder a datos almacenados e incluso escuchar conversaciones, aún cuando están apagados. Este descubrimiento puso en el centro del debate la relación entre la tecnología y la privacidad personal.
De acuerdo con el investigador, el funcionamiento de esta capacidad radica en la batería de los dispositivos. Yáñez-Luna explicó que, en teoría, la batería permite que los teléfonos mantengan un acceso constante a la información almacenada, incluso cuando el dispositivo parece estar inactivo.
Aunque no se especificó quién podría tener acceso a estos datos, el científico subrayó que toda la información queda almacenada en un único punto, lo que abre la posibilidad de que sea visualizada o escuchada por terceros.
La privacidad en la era de los teléfonos inteligentes

Este estudio mexicano puso de manifiesto una preocupación creciente: la vulnerabilidad de los datos personales en un mundo cada vez más conectado. Yáñez-Luna advirtió sobre la importancia de ser conscientes de la información que se comparte a través de dispositivos como teléfonos inteligentes y computadoras.
Según el investigador, aunque la tecnología ha hecho que sea prácticamente imposible desaparecer del entorno digital, es fundamental actuar con prudencia al decidir qué datos personales se vuelcan en estos dispositivos.
El experto enfatizó que los usuarios deben reflexionar sobre qué información están dispuestos a compartir y qué es mejor mantener en privado. Este consejo cobra relevancia en un contexto donde las redes sociales y las aplicaciones móviles recopilan grandes cantidades de datos sobre las rutinas diarias de las personas, lo que podría ser utilizado con fines comerciales o incluso malintencionados.
De acuerdo con EFE, el experto mencionó que los servidores donde se almacena la información podrían tener acceso a la misma y dio un ejemplo de plataformas como Facebook o Google Maps, que, en este último caso, pueden llegar a conocer hasta la ubicación que ha tenido la persona titular del dispositivo o la ruta que ha realizado en un momento determinado.
Inteligencia artificial y su papel en la privacidad

Durante su intervención en ETHICOMP, Yáñez-Luna también abordó el tema de la inteligencia artificial (IA), señalando que, aunque no es un concepto nuevo, ha experimentado un auge significativo en los últimos años.
Según el investigador, este crecimiento se debe en gran medida a los avances en procesadores diseñados específicamente para esta tecnología. Sin embargo, el desarrollo de la IA plantea interrogantes sobre su impacto en la privacidad y el manejo de datos personales.
La combinación de inteligencia artificial y dispositivos móviles podría amplificar los riesgos para la privacidad. La capacidad de los teléfonos inteligentes para recopilar información, incluso cuando están apagados, podría integrarse con sistemas de IA para analizar y procesar datos de manera más eficiente, lo que incrementa la necesidad de establecer límites claros en el uso de estas tecnologías.
Ante este panorama, Yáñez-Luna instó a los usuarios a tomar medidas para proteger su privacidad. Según el investigador, es crucial estar atentos a las configuraciones de los dispositivos y las aplicaciones que se utilizan, así como ser selectivos con la información que se comparte en plataformas digitales.
Además, recomendó evaluar cuidadosamente los permisos que se otorgan a las aplicaciones, ya que muchas de ellas solicitan acceso a datos que no son estrictamente necesarios para su funcionamiento.
El estudio presentado por Yáñez-Luna puso en evidencia las capacidades técnicas de los teléfonos inteligentes e invitó a reflexionar sobre el papel de los usuarios en la protección de su privacidad.