
Un escándalo de abuso de poder y negligencia sacude a la policía municipal de Atizapán de Zaragoza, luego de que Guadalupe Sánchez López, alias “El Lupillo”, jefe del sector 4, fuera captado en video permitiendo que un adolescente no autorizado disparara su arma larga en pleno funeral.
Los hechos, que se viralizaron en redes sociales, ocurrieron mientras Sánchez López asistía a un sepelio a bordo de la patrulla DSPA-401.
En el video se observa al oficial vestido de civil portando un arma de alto calibre, la cual entrega a un menor de edad, instruyéndolo sobre cómo dispararla. Momentos antes del disparo, una voz advierte a los presentes que “no se espanten”, evidenciando que el acto fue premeditado.
La indignación ciudadana no se hizo esperar en redes, exigiendo justicia y mayor control sobre los elementos de seguridad que, en lugar de proteger a la comunidad, incurren en actos de irresponsabilidad.
Gobierno intentó justificar a su elemento
La administración municipal, encabezada por el panista Pedro Rodríguez, reconoció los hechos mediante un comunicado oficial y aseguró haber iniciado un expediente disciplinario a través de la Unidad de Asuntos Internos. Como primera medida, el oficial fue separado de su cargo y se dio aviso a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) para la investigación correspondiente.
No obstante, en su comunicado, el gobierno municipal intentó justificar el comportamiento del agente señalando que la situación ocurrió en un “contexto personal delicado”, debido al fallecimiento de su nieto. Además, informaron que el oficial recibió apoyo psicológico tras el incidente.
Este hecho pone nuevamente en entredicho la seguridad en Atizapán de Zaragoza, un municipio que, según datos de la Encuesta Nacional de Seguridad Urbana (ENSU) del INEGI, se encuentra entre los ocho más inseguros del Estado de México.

En el último trimestre de 2024, la percepción de inseguridad en la demarcación aumentó del 50.6% al 53%, reflejando la urgencia de reforzar estrategias para garantizar la seguridad de sus habitantes.
El caso de “El Lupillo” expone una grave problemática dentro de la corporación policiaca de Atizapán, donde la falta de control y los abusos de autoridad siguen siendo motivo de preocupación.
La ciudadanía espera respuestas contundentes y acciones que eviten que este tipo de episodios se repitan, mientras la Fiscalía del Edomex inicia la investigación pertinente.