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La mañana de este jueves, las autoridades mexicanas extraditaron a 29 personas a Estados Unidos por diferentes cargos relacionados principalmente con el crimen organizado y el narcotráfico. De este grupo resalta el caso de Rafael Caro Quintero, conocido como El Capo de Capos, y quien había sido solicitado por Washington desde hace años.
Sin embargo, Caro Quintero también tenía cuentas pendientes con las autoridades mexicanas, que le valió estar primero 28 años en varios penales de alta seguridad mexicanos, como lo fue Almoloya de Juárez, actualmente llamado “Altiplano”, y Puente Grande, Jalisco.
Los crímenes por los que se le sentenciaron fue el asesinato del agente de la DEA, Enrique “Kiki” Camarena, quien fue secuestrado, torturado y asesinado en Michoacán por el narcotraficante, luego de que se enterara que este agente había mostrado el verdadero poderío del Cártel de Guadalajara, al reportar más de 10 mil toneladas cultivadas en el rancho El Búfalo, que fueron posteriormente destruidas, causándole pérdidas millonarias a la agrupación delictiva.
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También se le señaló por el tráfico de metanfetamina, heroína, cocaína y marihuana.
Por estos crímenes de asesinato, crimen organizado y narcotráfico fue que Caro Quintero permaneció encerrado esas casi tres décadas, hasta que en agosto del 2013, un tribunal colegiado decretó su libertad por supuestas irregularidades en el proceso por el homicidio de Camarena.
De acuerdo con el documento firmado por la magistrada Rosalía Moreno se le otorgó la libertad por considerar que Caro Quintero tuvo que ser juzgado por el fuero común y no por el federal como entonces ocurrió, ya que Camarena no era agente consular registrado.
Dos años mas tarde, en 2015, el ex narcotraficante volvió a ser declarado culpable por este crimen, por lo que se emitió una nueva orden de aprehensión en su contra.
Sin embargo, la liberación del criminal hizo que Washington incluyera a Caro Quintero a la lista de los prófugos más buscados, ofreciendo una recompensa de 20 millones de dólares por información de su paradero, cifra que ha sido la más alta ofrecida por un narcotraficante.
En el año 2022, Quintero volvió a ser apresado, luego de ser localizado por un elemento canino perteneciente a la Marina de México, llamado “Max”, quien lo encontró en el municipio de Choix, Sinaloa.