Muchos objetos de uso cotidiano esconden funciones poco conocidas que pueden hacerlos aún más versátiles. Aunque pocas veces nos detenemos a analizarlo, algunos de estos productos tienen diseños que van más allá de su uso principal, ofreciendo soluciones prácticas en el día a día.
Las plumas Cristal, diseñadas originalmente por la marca BIC, son reconocidas por su funcionalidad, simplicidad y durabilidad. Considerados un ícono de la escritura moderna, estos bolígrafos revolucionaron la forma en que las personas escriben, ofreciendo una alternativa económica y efectiva a las estilográficas tradicionales.
Su diseño minimalista, con un cuerpo transparente que permite visualizar la cantidad de tinta restante, contiene un pequeño orificio por debajo de la mitad del bolígrafo, el cuál causó mucha intriga a través de los años, debido a su desconocida función que fue revelada en el año 2016 por su empresa de fabricación BIC, poniendo fin a las múltiples teorías de los clientes.
La importante función del agujero en la pluma
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De acuerdo con información del sitio oficial de la empresa BIC Group, el pequeño orificio que tienen todos los bolígrafos casi a la mitad de su diseño, cumple la importante función de regular la presión de su interior, pues al tener la tinta almacenada en un tubo más compacto en su interior, un cambio brusco en la presión podría provocar que la tinta se derrame estropeando su uso.
Un claro ejemplo de su utilidad, es que gracias a ese agujero se iguala la presión interior con la exterior, permitiendo que el bolígrafo pueda utilizarse durante un viaje en avión donde la altura provocaría que la tinta explotase de no igualar su presión con el exterior.
Por otro lado, las tapas de las plumas también cuentan con un agujero en su punta, pero este tiene otra función aún más importante. Aunque por mucho tiempo el diseño de las tapas se pensó originalmente como una forma de proteger la punta para escribir y prolongar su uso, a partir del año de 1991 comenzaron a tener un orificio.
El agujero de la tapa de las plumas surgió como una medida de seguridad, ya que por su tamaño comenzaron a registrarse incidentes de niños que se atragantaban al ingerir la tapa por error, pues tapaban el acceso del aire a los pulmones. Al tener un agujero en la punta de la tapa permite que en caso de atragantamiento, siga circulando el aire, lo que permite ganar tiempo vital para acudir a un médico.
El bolígrafo que revolucionó la escritura
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Antes de la invención del bolígrafo, las personas utilizaban una variedad de herramientas para escribir, dependiendo de la época y la región. Con la llegada del papel en la Edad Media y su difusión en Europa, el uso de las plumas de ave se popularizó. Estas plumas, generalmente de ganso o cisne, eran cortadas en punta y se sumergían en recipientes con tinta para escribir y posteriormente se popularizó el uso del lápiz de grafito.
Aunque el bolígrafo surgió a finales del siglo XIX aún contaba con imperfecciones que lo hacían caer en desuso rápidamente, lo que implicaba gastos en mantenimiento o reparación. De acuerdo con información del sitio BIC Group fue en 1950 cuando Marcel Bich lanzó el bolígrafo Cristal, el primer bolígrafo de alta calidad al alcance de todos y la base del éxito mundial de la marca BIC.
Su diseño minimalista, con un cuerpo transparente que permite visualizar la cantidad de tinta restante, y su punta esférica de precisión, garantizan el éxito sostenido de bolígrafo cristal, el cuál a diferencia de otros productos cotidianos que han mejorado su diseño a través de los años, se sigue fabricando exactamente igual desde hace casi 75 años.