
Un ciudadano de Georgia se declaró culpable de participar en una red internacional de sextorsión que recaudó al menos 150,000 dólares de víctimas en Estados Unidos y canalizó esos fondos hacia un grupo delictivo en Nigeria. El Departamento de Justicia informó que Johnathan Demetrius Green, residente de Stone Mountain, Georgia, reconoció ante un tribunal federal haber formado parte de una conspiración de lavado de dinero integrada por cinco personas.
Las autoridades indicaron que entre 2020 y 2022, Green y otros cuatro hombres utilizaron plataformas de pago digitales como Apple Pay, Cash App y Zelle para recibir dinero de las víctimas, mayoritariamente menores de edad, que habían sido extorsionados tras enviar imágenes íntimas. Posteriormente, los fondos eran convertidos a criptomonedas y enviados a un hombre en Nigeria identificado como “The Plug”, quien distribuía los recursos entre los autores materiales de la sextorsión.
La investigación federal se intensificó tras el suicidio de Jordan DeMay, un adolescente de 17 años de la región del Upper Peninsula, en Michigan. De acuerdo con los documentos judiciales, DeMay envió 300 dólares a los extorsionadores antes de quitarse la vida el 24 de marzo de 2022. El dinero fue recibido por Green, quien lo transfirió entre diferentes aplicaciones antes de convertirlo en Bitcoin para pagar al operador nigeriano del esquema.

El esquema de lavado de dinero y su conexión con criminales en Nigeria
Según USA TODAY, los fiscales federales detallaron que Green y sus cómplices se quedaban con aproximadamente el 20% del dinero recaudado, mientras que el resto era enviado al extranjero mediante criptomonedas. El objetivo era encubrir el origen ilícito de los fondos y facilitar la operación de una red de sextorsión que alcanzó a más de 100 víctimas en Estados Unidos.
Los principales responsables de la sextorsión eran los hermanos Samuel y Samson Ogoshi, ciudadanos nigerianos que, de acuerdo con el Departamento de Justicia, fueron condenados en septiembre de 2023 a 17 años de prisión cada uno. Los fiscales señalaron que los hermanos se hacían pasar por jóvenes mujeres en redes sociales para ganarse la confianza de adolescentes varones. Una vez que obtenían imágenes íntimas, amenazaban con difundirlas si las víctimas no pagaban dinero.
El dinero enviado por las víctimas en Estados Unidos llegaba primero a las cuentas de los cinco implicados, quienes operaban desde Georgia y Alabama. Tras recibir los fondos, estos eran dirigidos hacia “The Plug”, un contacto en Nigeria que aún no ha sido formalmente acusado por el gobierno estadounidense.
DeMay, uno de los casos que impulsó la investigación federal
El suicidio de Jordan DeMay fue uno de los eventos clave que impulsó la investigación. De acuerdo con los documentos presentados en el caso, los hermanos Ogoshi lo contactaron mediante redes sociales y fingieron ser una joven de su edad. Tras un breve intercambio de mensajes y fotografías, la conversación cambió de tono y comenzaron las amenazas.
DeMay transfirió 300 dólares en un intento por evitar que las imágenes fueran divulgadas. La suma fue depositada en la cuenta de Apple Pay de Johnathan Green, quien luego la dirigió a su cuenta en Cash App, y de ahí adquirió Bitcoin para transferir los fondos a Nigeria. Según la Fiscalía, los extorsionadores incitaron a DeMay a actuar sobre sus pensamientos suicidas. Seis horas después del envío del dinero, el adolescente murió.
El Departamento de Justicia no ha revelado cuántas víctimas transfirieron dinero a la red, pero confirmó que al menos 178,658 dólares fueron movidos entre 2020 y 2022 como parte de la operación. Junto con Green, otros cuatro hombres también se declararon culpables de lavado de dinero: Dinsimore Guyton Robinson (Huntsville, Alabama), Kendall Ormond London (Lithonia, Georgia), Brian Keith Coldmon (Peachtree Corners, Georgia) y Jarell Daivon Williams (McDonough, Georgia).

El uso de plataformas digitales y criptomonedas facilitó la operación transnacional
Uno de los aspectos clave del caso fue el uso de sistemas de pago instantáneo y criptomonedas, que permitieron a los implicados recibir y transferir dinero de forma rápida y con pocos controles. Según la Fiscalía, esta dinámica facilitó el envío de fondos a Nigeria, lo cual complicó el rastreo y la identificación de los responsables finales del delito.
USA TODAY también informó que en 2023, las autoridades buscaron la extradición de otro presunto involucrado en el caso, Ezekial Ejehem Robert, aunque no está claro si se encuentra actualmente en territorio estadounidense. La Oficina del Fiscal para el Distrito Oeste de Michigan afirmó que los implicados “ayudaron y se beneficiaron de este esquema terrible y ahora enfrentarán las consecuencias”.
Los cinco hombres podrían enfrentar penas de hasta 20 años de prisión al momento de su sentencia, cuyo calendario aún no ha sido especificado por la corte federal.
Sextorsión digital: una amenaza creciente entre adolescentes
La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) ha alertado sobre el aumento significativo de los casos de sextorsión digital en los últimos años, especialmente dirigidos a adolescentes varones de entre 14 y 17 años. En una audiencia ante el Comité Judicial del Senado en diciembre de 2023, el entonces director del FBI, Christopher Wray, describió el fenómeno como una “amenaza en rápida expansión”.
De acuerdo con el FBI, al menos 30 adolescentes han muerto por suicidio desde 2021 tras ser víctimas de este tipo de extorsión. En algunos casos, los delincuentes incluso emplean inteligencia artificial para crear imágenes falsas, lo que incrementa la presión sobre las víctimas.
Padres de adolescentes fallecidos, entrevistados por USA TODAY, señalaron que los extorsionadores primero construyen una relación de confianza antes de volverse amenazantes. Tamia Woods, madre de James Woods —otro adolescente que murió por suicidio en noviembre de 2023— declaró que su hijo “no sabía que era una víctima”. Para ella, los criminales “eliminaron su deseo de tener un futuro”.
El FBI reiteró en un comunicado que las víctimas deben saber que no están solas y que pueden pedir ayuda. Además, la agencia instó a las familias a ser cautelosas con lo que se comparte en línea y a mantener comunicación con los adolescentes sobre los riesgos que enfrentan en internet.
Para denunciar casos de sextorsión, el FBI habilitó la línea 1-800-CALL-FBI y el sitio web Tips.FBI.gov.