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En un contexto donde el valor del oro alcanza niveles históricos, un esquema de fraude que involucra la recolección de lingotes de oro mediante mensajeros ha dejado pérdidas millonarias en Estados Unidos. Según informó ABC News, las víctimas de esta sofisticada estafa reportaron pérdidas que ascienden a 126 millones de dólares en 2024. Este esquema, que ha afectado a personas en todo el país, utiliza tácticas elaboradas para engañar a las víctimas, muchas de ellas personas mayores, y despojarlas de sus ahorros.
De acuerdo con el medio, uno de los casos más impactantes es el de Kris Owen, un veterano de Vietnam de 79 años que perdió 80.000 dólares en lingotes de oro. Owen, quien había planeado disfrutar de su jubilación junto a su esposa en Indiana, se encontró vulnerable tras la muerte de ella en 2021. En 2023, un mensaje emergente en su computadora lo alertó de que su información personal había sido comprometida. Al llamar al número proporcionado, fue atendido por un supuesto agente federal que lo convenció de convertir parte de sus ahorros en oro para “protegerlos”. Lo que siguió fue una serie de engaños que culminaron con Owen entregando los lingotes a un desconocido en un estacionamiento, creyendo que serían resguardados en un lugar seguro.
Las autoridades han identificado un patrón en estos fraudes, donde los delincuentes seleccionan a sus víctimas con base en su historial financiero y su edad, priorizando a personas mayores con ahorros significativos. Los estafadores suelen emplear tácticas de persuasión que generan un sentido de urgencia y miedo, haciéndoles creer que sus cuentas bancarias han sido comprometidas o que están en peligro de perder su dinero si no actúan de inmediato. Este tipo de manipulación psicológica es clave para lograr que las víctimas sigan las instrucciones sin cuestionarlas.
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Un esquema que se expande con el valor del oro
El fraude con lingotes de oro ha crecido en paralelo al aumento del valor del metal precioso, que se ha convertido en un refugio financiero para muchas personas. Según ABC News, los estafadores han aprovechado esta tendencia para diseñar un esquema que combina elementos de ingeniería social y suplantación de identidad. Tony Jordan, propietario de Midwest Jewelry and Bullion en Indianápolis, explicó que la demanda de oro está en auge, lo que lo convierte en un objetivo atractivo para los delincuentes. “Todo el mundo está comprando oro como un refugio seguro”, señaló.
El esquema comienza con mensajes emergentes en computadoras que simulan ser alertas de seguridad. Las víctimas, al contactar los números proporcionados, son dirigidas a supuestos agentes federales que les indican convertir sus ahorros en oro. Posteriormente, se les instruye entregar los lingotes a mensajeros que, según los estafadores, los llevarán a un lugar seguro. Sin embargo, el oro desaparece, dejando a las víctimas sin sus ahorros.
Los expertos en fraudes financieros han señalado que este esquema es una evolución de otras estafas telefónicas y en línea que han proliferado en los últimos años. La diferencia radica en que los delincuentes no solo obtienen transferencias bancarias o pagos electrónicos, sino que logran que las víctimas retiren su dinero en una forma tangible y valiosa como el oro, lo que dificulta su rastreo.
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La complejidad del fraude y el papel de los mensajeros
El esquema ha sorprendido a las autoridades por su nivel de sofisticación y alcance. Sean Petty, detective del Departamento de Policía del Condado de Montgomery, en Maryland, declaró a ABC News que nunca había visto un fraude de esta magnitud. Los mensajeros, conocidos como “couriers”, son una pieza clave en la operación. Estas personas son reclutadas para recoger los lingotes o dinero en efectivo de las víctimas y entregarlos a los organizadores del fraude.
En algunos casos, los mensajeros son conscientes de su participación en actividades ilícitas, mientras que otros aseguran haber sido engañados. Yash Shah, un presunto mensajero de 27 años, habló desde la cárcel con ABC News y afirmó que desconocía el destino final del oro. Según su testimonio, fue contratado por alguien en India y recibió entre 800 y 4.000 dólares por cada paquete que recogía y entregaba. Aunque Shah admitió su culpabilidad, expresó su deseo de colaborar con las autoridades para identificar a los responsables principales, quienes operan desde call centers en India.
Algunas investigaciones han revelado que las redes criminales detrás de este fraude operan con estructuras bien organizadas, donde los mensajeros reciben instrucciones específicas sobre cómo interactuar con las víctimas y entregar el oro sin levantar sospechas. En muchos casos, los lingotes son trasladados rápidamente fuera del país, lo que complica la recuperación del dinero.
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Investigaciones internacionales y medidas preventivas
El FBI ha centrado sus investigaciones en los call centers de India, que parecen ser el origen de las estafas. Según Chris Delzotto, jefe de la unidad de Crímenes Financieros del FBI, estos centros generan los mensajes emergentes que inician el fraude. Las autoridades estadounidenses están trabajando para desmantelar estas redes internacionales, pero enfrentan desafíos significativos debido a la complejidad y el alcance global del esquema.
Mientras tanto, en Estados Unidos, las autoridades han intensificado los esfuerzos para educar al público, especialmente a las comunidades de personas mayores, sobre cómo identificar y evitar este tipo de estafas. John McCarthy, fiscal del estado en el Condado de Montgomery, destacó la importancia de la prevención a través de la información. “Uno de los principales objetivos de las fuerzas del orden es asesorar y educar sobre estos fraudes, especialmente aquellos que afectan a nuestros mayores”, afirmó.
Las campañas de concienciación incluyen anuncios en televisión, redes sociales y eventos comunitarios para alertar sobre los signos de una posible estafa. Además, algunas instituciones financieras han comenzado a capacitar a sus empleados para detectar transacciones sospechosas relacionadas con la compra de oro por parte de personas mayores.
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Un llamado a la cautela
Los expertos recomiendan a las personas ser extremadamente cautelosas con los mensajes que reciben en sus dispositivos electrónicos. Delzotto enfatizó la necesidad de verificar cualquier comunicación sospechosa con familiares o amigos de confianza antes de actuar. “Nunca haga clic en sitios que no le resulten familiares”, advirtió. Además, instó a las personas a tomarse un momento para reflexionar y consultar con alguien de confianza antes de comprometerse con cualquier solicitud.
El caso de Kris Owen, quien colaboró con las autoridades para atrapar a uno de los mensajeros, es un ejemplo de cómo las víctimas pueden ayudar a combatir este tipo de fraudes. Aunque el mensajero detenido, Abdul Mohammed, fue acusado de conspiración para cometer fraude electrónico, posteriormente huyó del país, lo que subraya la dificultad de llevar a los responsables ante la justicia.
El fraude con lingotes de oro es un recordatorio de cómo los delincuentes se adaptan a las tendencias económicas para explotar a las personas más vulnerables. Según ABC News, las autoridades continúan trabajando para desmantelar estas redes y proteger a los ciudadanos, pero la prevención y la educación siguen siendo las herramientas más efectivas para evitar que más personas caigan en estas estafas.