Falsifican su firma y Jazztel le reclama las cuotas de un IPhone 16 que nunca recibió: lo amenazaron con incluirlo en el registro de morosos

La compañía de teléfono notificó a su cliente de que darían de baja sus otros servicios contratados si no realizaba los pagos del teléfono

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El cliente siguió pagando sus
El cliente siguió pagando sus facturas de internet y teléfono fijo aunque rechazaba los pagos del móvil (Pixabay)

Cuando un vecino de Parla, Madrid, decidió comprar un IPhone 16 a su compañía de teléfono, no se esperaba tener que enfrentar un caso de falsificación y de acoso por parte de la empresa. Esto le ocurrió a Massimiliano cuando, mediante la aplicación móvil de su operadora, de la que era cliente hace muchos años, adquirió el teléfono con la voluntad de pagarlo a plazos, sumando 44 euros más a la mensualidad que ya abonaba por el servicio de telefonía e internet de su hogar.

Así, recibió una notificación en su correo electrónico con el recibo de contratación, aunque nunca llegó a recibir el contrato de su terminal pese a requerirlo en varias ocasiones a la compañía telefónica. Según le informaron, Nacex sería la empresa encargada de llevarle el teléfono móvil a su domicilio. El día que estaba agendada la entrega del IPhone, el hombre decidió permanecer en su vivienda, ya que le urgía disponer del dispositivo para trabajar. El problema surgió cuando recibió un correo por parte de la empresa de mensajería en el que le notificaban de que no se había podido entregar el dispositivo porque estaba “ausente”.

Tras esta supuesta confusión, Massimiliano decidió contactar con el servicio de atención al cliente de Nacex, pero no obtuvo respuesta una respuesta clarificadora. En una primera llamada le dijeron que el repartidor había entregado el dispositivo accidentalmente a otra persona y que iría a recuperarlo “si tenía tiempo”, argumentando que tenía muchas más entregas que realizar. En su siguiente comunicación telefónica, le aseguraron que su teléfono se encontraba en el almacén y que no lo habían entregado.

Cuando le volvieron a notificar de que su paquete se encontraba en reparto, se quedó en su domicilio. El repartidor nunca llegó, pero recibió un correo electrónico con la confirmación de entrega por parte de Nacex. Viendo que la gestión de la empresa de repartos era ineficiente y que necesitaba el terminal para trabajar, decidió ponerse en contacto con Jazztel, su operadora, para comunicarle lo ocurrido y, además, adjuntó una denuncia que interpuso en la Policía Nacional.

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Alguien había falsificado su firma

Tras varios intentos de solucionar su problema, la operadora le informó de que le enviarían una copia del albarán de entrega del dispositivo móvil remitido por Nacex. Cuando recibió el documento, el afectado no podía creer lo que vio. Pese a figurar su nombre, este contenía una firma que no era la suya. Alguien había suplantado su identidad y falsificado su firma con la intención de quedarse con el IPhone 16 que él nunca recibió.

Desde Jazztel notificaron al afectado que volverían a contactar con él para darle una solución. Pero, pese a todo lo ocurrido, le llegó una factura de la compañía con un importe de 99,35 euros donde le cobraban la primera cuota del IPhone 16, de 44 euros. El afectado decidió rechazar el pago de la factura ya que nunca recibió el dispositivo, pero llamó a la compañía para abonar la parte correspondiente a los servicios que tenía contratados. Repitió esto los siguientes meses.

Pese a notificar a Jazztel de que no pagaría un teléfono que nunca había recibido, la compañía lo llamaba a diario exigiéndole el pago de las cuotas del IPhone. Además, las amenazas de la empresa fueron en aumento y llegaron a decirle que le iban a suspender los servicios, pese a que él continuaba pagándolos, y que lo iban a incluir en el registro de morosos.

Como consecuencia de la presión, el cliente decidió pedir ayuda al equipo jurídico de FACUA, de la que formaba parte. La asociación remitió un escrito a Jazztel, exigiendo que dejase de amenazar y de reclamar unas cuotas de un teléfono que su socio nunca recibió. Además. Días después, el afectado recibió un correo electrónico del departamento de cobros de la compañía telefónica donde le comunicaban que estaba al corriente de pago y que su expediente se había cerrado a su favor, ya que la firma del albarán entregado por Nacex no era suya.