Relajarse para conseguir el embarazo: por qué el estrés afecta a la fertilidad

El cortisol elevado puede perjudicar tanto la capacidad de ovulación de la mujer como la calidad y cantidad de los espermatozoides del hombre

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Una mujer sostiene un test
Una mujer sostiene un test de embarazo. (AdobeStock)

Son muchas las parejas que, cuando buscan ser padres, escuchan que lograrán el embarazo cuando se relajen. Pero, ¿qué hay de cierto en esta afirmación? Sin duda, existe un vínculo entre el estrés y la fertilidad.

Según la Clínica Quirón Salud, “las mujeres con altos niveles de estrés y ansiedad pueden ovular hasta un 20% menos y la posibilidad de que sus óvulos sean fecundados disminuye en un 30%“. Del mismo modo que el estrés puede afectar a la calidad del semen del hombre.

El estrés puede alterar el hipotálamo, que es la región del cerebro encargada de regular el apetito, las emociones y las hormonas que envían la señal a los ovarios para que liberen óvulos. Por eso, cuando las mujeres se estresan pueden ver retrasado su periodo menstrual o que ni siquiera se produzca la ovulación. Incluso puede afectar a la libido, por lo que el interés por mantener relaciones sexuales disminuye.

Cuando el cortisol (la conocida popularmente con la hormona del estrés) está elevada, los niveles de estrógenos y progesterona también se reducen. Estas hormonas sexuales femeninas son necesarias para la implantación del embrión en el endometrio, que es crucial para el desarrollo del embarazo. El óvulo puede llegar a ser fecundado, pero el proceso no finaliza.

El moco del cuello uterino o flujo cervical también puede indicarnos la dificultad de lograr el embarazo. En condiciones normales, este facilita la llegada de los espermatozoides al óvulo. Sin embargo, en lugar de sentir que el flujo aumenta los días previos a la ovulación, las mujeres estresadas pueden experimentar una combinación de moco intenso y días muy secos.

Además, según indican desde la Clínica Quirón Salud, como respuesta al estrés muchas personas comen en exceso e incrementan el número de células de grasa. Esto perturba el equilibrio hormonal y termina por afectar a la fertilidad.

En el caso de los hombres, el cortisol alto puede perjudicar tanto la cantidad como la calidad de los espermatozoides. De acuerdo con los expertos, los varones con estrés crónico tienen menor volumen de semen y tienden a sufrir disfunción eréctil.

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Una ola de infertilidad

En España, casi una de cada cinco parejas no pueden tener hijos. Los casos de infertilidad son cada vez más frecuentes, y por ello proliferan las clínicas de reproducción asistida. De acuerdo con la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), el problema de fertilidad se diagnostica pasados 12 meses en los que la pareja ha buscado el embarazo sin utilizar protección.

En 2023, España fue el segundo país con la tasa de fertilidad más baja de la Unión Europea, con 1,12 nacimientos por mujer, solo por detrás de Malta (1,06). Por el contrario, Lituania ostenta el tercer puesto con 1,18 nacimientos.

La situación tampoco mejora en el plano global. Una de cada seis parejas tiene problemas para tener descendencia de forma natural. Son datos que aporta la Organización Mundial de la Salud (OMS), que reconoce la infertilidad como una enfermedad que puede afectar tanto al aparato reproductor masculino como al femenino.