
La Cámara de Comercio de España cifra en el 0,21% el impacto sobre el PIB de los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump a los productos extranjeros. El pasado 3 de abril, la institución publicó una nota de prensa afirmando que el efecto sobre las exportaciones será “muy limitado”, debido a que EEUU representa solo el 5% de los productos exportados. El Banco de España, que realizó este mismo cálculo valorando una posible tasa del 10%, situó en el 0,21% este impacto. Aunque el gobernador del banco, José Luis Escrivá, aseguro que existía una “preocupación” en torno al efecto de la medida en la economía española y global, las previsiones apuntan a que las consecuencias no serán tan duras como podrán serlo en otros países europeos.
La clave para explicar la resistencia de España ante esta sacudida en el comercio internacional se encuentra en la diversificación de las exportaciones españolas. La venta de bienes de la economía nacional no está concentrada en regiones concretas y España mantiene estrechas relaciones comerciales con una larga lista de países. Otras economías europeas, sin embargo cuentan con algunos sectores muy expuestos a la demanda de productos estadounidenses y pueden ver su economía más afectada por el deterioro de su alianza comercial con EEUU.
El impacto será limitado en España
En Alemania, por ejemplo, el sector del automóvil depende ampliamente de las compras realizadas desde Estados Unidos, mientras que España cuenta con la ventaja de que no exporta vehículos a la potencia norteamericana. Por lo tanto, la industria española, que no es tan sensible a las nuevas tarifas, no se verá tan afectada como la alemana, que si verá un porcentaje significativo de sus exportaciones desaparecer y desequilibrar la balanza comercial.

La exportaciones españolas a EEUU, que en 2023 ascendieron hasta un valor de 22.900 millones de dólares según los datos del Observatorio de Complejidad Económica (OEC, por sus siglas en inglés), están más centradas en medicamentos y otros productos químicos. Se trata de la primera categoría por volumen de exportaciones y, de momento, está exenta de los nuevos aranceles de Trump.
Los efectos en el sector agroalimentario
Otras partidas relevantes en el comercio desde España hasta Estados Unidos son los productos agroalimentarios, como el aceite de oliva y el vino, así como varios tipos de bienes manufacturados. Se trata de un sector tradicionalmente vulnerable a los cambios en la política comercial y ya en 2020 sufrió fuertes caídas por la subida de aranceles que el propio Trump impuso en su anterior mandato. Pese a que la cuota de mercado de los productos de alimentación españoles en Estados Unidos pueda disminuir, la diversificación de países importadores del vino y aceite nacional puede ayudar a mantener la fortaleza en el sector.
Los fabricantes de maquinaria y material eléctrico, sin embargo, asumirán un golpe más fuerte por las nuevas políticas de Trump. El segundo sector en volumen de exportaciones a Estados Unidos, que suma más de 4.000 millones de dólares en ventas, cuenta con una mayor exposición a ese mercado que otros como puede ser el automovilístico y es posible que se den caídas pronunciadas en su facturación.