
El usufructuario es una figura legal que tiene la posibilidad de utilizar y disfrutar de un bien que no es de su propiedad, sin llegar a ser el dueño de este. Se trata de un derecho temporal que permite a una persona beneficiarse de los frutos o rendimientos de un bien determinado, como puede ser una vivienda, tierras o cualquier tipo de propiedad. Este derecho está regulado por el Código Civil, y el usufructuario tiene tanto derechos como obligaciones que debe cumplir durante el tiempo que dure su usufructo.
Nuria Ocaña, abogada de familia, ha compartido un vídeo desde su perfil de TikTok (@nuria.ocanaperez) en el que desglosa lo que implica ser usufructuario y qué se espera de esta figura legal, tanto en términos de disfrute como de conservación del bien usufructuado.
Derechos del usufructuario
Según explica la abogada, el usufructuario tiene ciertos derechos esenciales que le permiten hacer uso de los bienes que tiene bajo su usufructo. “El usufructuario tendrá derecho a disfrutar y aprovecharse de todos los frutos naturales, civiles e industriales que generen los bienes usufructuados”, afirma. Esto significa que el usufructuario puede beneficiarse de los rendimientos que le bien produce, como alquileres, cosechas o ingresos derivados de actividades industriales.
En el caso de una vivienda, Ocaña especifica que “tendrá derecho a su propio uso y disfrute”. Es decir, el usufructuario puede vivir en la propiedad, o incluso, en algunos casos, arrendarla a un tercero. Lo relevante aquí, según la abogada, es que el usufructuario tiene la posibilidad de arrendar la vivienda “sin contar con el consentimiento del nudo propietario”. Este aspecto es clave, ya que, en muchas ocasiones, el usufructuario no necesita la autorización del dueño para tomar decisiones sobre el uso del bien, siempre que las condiciones acordadas en el usufructo no se vean vulneradas.
Obligaciones del usufructuario
Sin embargo, el usufructuario también tiene responsabilidades que debe cumplir para proteger el valor del bien usufructuado y garantizar su correcto mantenimiento. Ocaña recuerda que, aunque el usufructuario tiene derechos sobre el bien, está sujeto a obligaciones para preservar su estado. “En este caso, tendrá que conservar en buen estado el bien usufructuado, lo que implica realizar reparaciones ordinarias exigidas para el buen mantenimiento de ese bien”, aclara.
Esta obligación de conservación es fundamental, ya que el usufructuario no debe alterar la esencia del bien ni permitir que se deteriore de forma significativa. La reparación de los daños y el mantenimiento necesario para que el bien continúe siendo funcional y útil durante el periodo de usufructo son parte de sus responsabilidades.
No obstante, cabe destacar que las reparaciones extraordinarias, que implican gastos mayores y afectan a la estructura o al funcionamiento básico del bien, generalmente corren a cargo del propietario o “nudo propietario” del bien, no del usufructuario.
En cuanto a la transmisión de los bienes usufructuados, la abogada señala que el usufructuario no puede, en principio, vender ni transferir los derechos sobre el bien a menos que se haya acordado específicamente de otra forma. El usufructuario tiene derecho a disfrutar del bien, pero no a disponer de él de manera definitiva, lo que lo diferencia de un propietario pleno.
¿Qué hacer en caso de herencia?
Además, Ocaña subraya un aspecto importante relacionado con el usufructo en situaciones de herencia. Los usufructos se pueden establecer sobre bienes heredados, lo que permite que el usufructuario, como el cónyuge sobreviviente o cualquier otra persona designada, siga disfrutando de los bienes sin ser el propietario absoluto.
“Si os encontráis en una situación de herencia, poneros en contacto conmigo”, concluye diciendo Ocaña, y reconoce que los casos de usufructo en el contexto de sucesiones son bastante comunes y a menudo requieren asesoramiento legal para su correcta implementación y gestión.