
La compraventa de viviendas ocupadas ilegalmente es una práctica que, a pesar de lo que se podría pensar, ha ganado popularidad en los últimos años. Aunque la ocupación ilegal de inmuebles preocupa cada vez más a la sociedad española, algunos compradores ven en esta situación una oportunidad para conseguir propiedades a precios significativamente más bajos. Pero, aunque al principio los precios llamen la atención y parezca que la compra merece la pena, adquirir una casa okupada tiene tanto ventajas como inconvenientes.
En términos legales, la ocupación ilegal, conocida como okupación, implica la toma de posesión de una vivienda sin el consentimiento del propietario. En España, este acto se considera un delito, y está penado con penas de prisión, multas y la obligación de abandonar el inmueble y compensar al dueño por los daños causados. Además, con la modificación de la Ley Antiokupas, estas denuncias se podrán tramitar mediante juicios rápidos y, en teoría, los casos se resolverían en 15 días.
¿Por qué comprar una vivienda ocupada?
Tal y como indican desde Idealista, las viviendas que tienen okupas pueden ofrecer precios mucho más bajos, a veces de hasta un 60% menos que su valor de mercado. Esto se debe a que muchos propietarios, tanto particulares como entidades bancarias, prefieren vender estos inmuebles a precios reducidos antes que embarcarse en procesos legales de desahucio, que suelen ser largos e implicar embolsar una gran cantidad de dinero.
Otro de los beneficios es la posibilidad de negociar directamente con los ocupantes. A veces, los okupas pueden estar dispuestos a abandonar la vivienda a cambio de una compensación económica, lo que facilita el proceso de desalojo sin necesidad de acudir a la vía judicial. No obstante, este tipo de acuerdos no siempre son posibles, y los compradores deben estar preparados para asumir los riesgos asociados.
Desventajas de comprar una vivienda con okupas dentro
En contraposición, hay desventajas que los interesados deben tener en cuenta. En primer lugar, el nuevo propietario generalmente no podrá disfrutar de la vivienda hasta que se resuelva la situación de ocupación, lo que puede suponer un proceso largo y complicado. Además, en muchos casos los okupas causan daños en el inmueble, lo que obliga al comprador a asumir los gastos de reparación.
Otro inconveniente es la dificultad para obtener financiación. Los bancos suelen ser reacios a otorgar hipotecas para la compra de viviendas ocupadas ilegalmente, ya que no se pueden tasar de forma adecuada mientras estén los okupas dentro. Esto obliga al comprador a disponer de fondos suficientes para adquirir la vivienda sin necesidad de pedir un crédito hipotecario.
Qué aspectos legales hay que tener en cuenta y cómo proceder
Comprar o vender una vivienda ocupada es completamente legal, pero esta situación debe quedar reflejada en la escritura de compraventa, con el consentimiento explícito del comprador. Es fundamental realizar una investigación detallada sobre el estado legal de la propiedad y las condiciones de la ocupación antes de proceder a la compra. Asimismo, también se recomienda contar con la asesoría de un abogado especializado en derecho inmobiliario para evitar futuros problemas.
El proceso de compra en sí no es distinto al de cualquier compraventa convencional, aunque es importante especificar en el contrato quién se hará cargo de los posibles desperfectos en la propiedad. Los compradores también deben estar preparados para llevar a cabo el desahucio si los okupas no acceden a abandonar la vivienda voluntariamente.
Cómo recuperar la posesión del inmueble
Una vez adquirida la propiedad, el proceso de desahucio puede ser necesario, si no se llega a un acuerdo con los okupas. Así, el propietario debería presentar una demanda de desahucio, la cual tendría que resolverse de manera rápida. De no ser así, existe la opción de recurrir a empresas especializadas en la desocupación.