
La policía francesa ha descubierto una red organizada que incluía, entre otros, a un importante narcotraficante de 45 años, originario de Marruecos y considerado “un barón” del tráfico de cannabis capaz de importar cientos de toneladas de droga a Francia. A raíz de esto se ha destapado que una mujer habría expedido unos cuarenta permisos de residencia, que se vendieron por un precio medio de 15.000 euros cada uno. Así lo ha informado este lunes el medio francés La Dépeche.
El escándalo comenzó con una investigación iniciada por las autoridades marroquíes en 2022, que alertaron a la policía francesa sobre los viajes sospechosos de un ciudadano francés entre Marruecos y la región de Haute-Garonne, en el sur de Francia. Esto llevó a la Oficina Antidrogas de Toulouse (OFAST) a hacerse cargo de la investigación, que permitió identificar no solo al narcotraficante conocido como “el barón”, sino también a varios colaboradores instalados en Francia. A lo largo de la investigación, la policía descubrió una compleja red de tráfico de drogas, que incluyó una operación de falsificación de documentos.
La red operaba a través de una funcionaria de la Prefectura de Béziers, una mujer de unos 30 años sin antecedentes penales previos, que fue reclutada por el crimen organizado. Se sospecha que esta funcionaria, tras ser contactada por un familiar “vinculado al mundo criminal”, como relata el medio, habría emitido permisos de residencia, los cuales luego vendió a narcotraficantes de Marruecos. Según las primeras investigaciones, cada documento se vendió por unos 15.000 euros, lo que le habría permitido ganar alrededor de 400.000 euros de manera ilegal. En total, se estima que entregó al menos 40. Sin embargo, todavía no se conoce el porqué lo hizo. “¿Actuó bajo amenaza o simplemente percibió la oportunidad de ganar una suma de dinero rápida?”, apunta el medio.
Una funcionaria habría emitido permisos de residencia
A esto hay que sumarle que, durante las investigaciones, se descubrió que la funcionaria había sido promovida y trasladada a otro departamento entre 2022 y su arresto en marzo de 2025. Se mudó de Béziers a Carcassonne, en el Aude, donde aparentemente cesó sus actividades ilícitas. Sin embargo, también fue arrestado uno de sus superiores en Béziers, quien supervisaba las solicitudes administrativas y está siendo investigado por su posible implicación en los hechos, ya sea por negligencia o complicidad activa.
El 10 de marzo de 2025, seis personas fueron detenidas, incluyendo a la funcionaria, a su superior y a varios cómplices, entre ellos narcotraficantes vinculados al tráfico de drogas y falsificación de documentos. Durante las redadas, la policía incautó coches de lujo, como una Maserati y una Ford Mustang, además de varios apartamentos. La investigación sigue en curso, con interrogatorios a los implicados que se prolongarán durante toda la semana.
Se espera que el interrogatorio dure al menos hasta mediados de semana. Tras las presentaciones, se espera que la fiscalía de Béziers facilite más detalles.