
Cuando un autónomo abre un negocio y este crece, se enfrenta a la situación de contratar empleados para continuar con la actividad y ser capaz de llegar a todo, pero a veces este proceso no es sencillo. En un vídeo de su perfil de TikTok, Un Tío Legal (@laboral_tips), especializado en temas laborales, ha expuesto un caso concreto en el que expone los riesgos y dificultades que enfrentan los pequeños empresarios al incorporar personal.
Tal y como cuenta el abogado, un autónomo que llevaba su empresa por su cuenta decide incorporar a un empleado para llegar a cubrir las necesidades del negocio. Para ello, asume un elevado coste, como el alquiler de vehículos y otras inversiones. Sin embargo, tan solo cuatro días después de la incorporación, el empleado se coge una baja médica. “Este es el problema de este país con las bajas, y esto es de lo que se quejan los autónomos”, asegura Un Tío Legal en su vídeo.
También puedes seguirnos en nuestro canal de WhatsApp y en Facebook
El autónomo no podía despedir al trabajador durante este periodo de baja, y debía seguir cubriendo su salario, así como otros gastos asociados a la contratación, como la cotización a la Seguridad Social. “Este autónomo ha estado durante varios meses trabajando para pagar los gastos de esa contratación”, añade el experto.
A pesar de no cuestionar la legitimidad de la baja, el autónomo se vio forzado a continuar cubriendo los gastos sin poder prestar los servicios que ofrecía a sus clientes. “No es que esté criticando al trabajador, pero los costes que tiene que asumir solo para mantenerlo hacían que no cobrara nada, que estuviera en pérdidas”, comenta el abogado.
“Lo despide no por estar de baja, sino por todos los costes que tiene asociados”
Al final, el autónomo acabó viéndose obligado a despedir al empleado por causas objetivas. Y es que, durante la baja de su trabajador, el autónomo perdió a uno de sus dos clientes debido a la falta de personal capacitado para cubrir con el servicio, acabando así con la viabilidad de la contratación. “Lo despide, no por estar de baja, sino por todos los costes que tiene asociados”, señala el creador de contenido. Pero, además del despido, se le añadió otro inconveniente: la indemnización que debe pagar al trabajador agravó aún más su situación financiera.
El resultado es claro para el autónomo afectado: “No vuelvo a contratar a nadie más en mi vida. Prefiero quedarme como estoy tan tranquilo. Me autoempleo y ya está”, traslada el abogado lo que ha dicho su cliente. “Era una ruta de ocho horas normal, y con un beneficio mínimo. ¿Cómo se va a emprender con esta situación? Es muy difícil. Se pone muchas pegas”, se lamenta Un Tío Legal, que destaca también que esta es la realidad de muchos pequeños empresarios en España. “La gente piensa que los autónomos o las empresas explotan a los trabajadores, pero para ello hay que asumir unos costes muy altos”, subraya el experto.
“No se ve este punto de vista del pequeño empresario. ¿Y qué pensáis que todos los empresarios son Amancio Ortega o Juan Roig? Pero es que esto no es así. Esto es la mayoría del tejido empresarial de España. Son empleados, autoempleados o autónomos con muy pocos trabajadores y es un coste muy alto. Y pasan estas cosas. Y no despedir siempre es malo, como en este caso era necesario, porque si no al final acababa chapando”, concluye el abogado.