
La Comisión Europea ha propuesto este martes una enmienda que, de aprobarse, permitiría a los fabricantes de coches un plazo adicional hasta 2027 para cumplir con los objetivos anuales de reducción de emisiones de dióxido de carbono (CO2). Esta medida, que aún tiene que pasar por el Parlamento y el Consejo Europeo, busca brindar más flexibilidad al sector automovilístico y evitar fuertes sanciones por el incumplimiento de estos objetivos, que obligarían a reducir un 15% las emisiones este año, comparándolas con las de 2021.
El principal cambio que introduce esta iniciativa es que, en lugar de evaluar anualmente el cumplimiento de la reducción de emisiones, el proceso se extendería a un periodo de tres años, abarcando 2025, 2026 y 2027.
Así, Bruselas cumple con lo que avanzó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el pasado mes de marzo, cuando destacó la necesidad de otorgar más tiempo al sector para cumplir con los objetivos climáticos establecidos.
“Nuestra industria automovilística, altamente innovadora, se está descarbonizando para contribuir a la lucha contra el cambio climático, pero también para mantener su ventaja competitiva en los mercados mundiales”, ha comentado Von der Leyen. Además, la presidenta ha defendido que esta enmienda proporcionará “más flexibilidad” a los fabricantes, sin desviar a la UE de su rumbo hacia los objetivos climáticos a largo plazo. Von der Leyen ha subrayado la importancia de alcanzar “cuanto antes” un acuerdo sobre esta modificación para garantizar la previsibilidad y seguridad de la industria automovilística y de los inversores.
Desde la Comisión Europea, el comisario de Clima, Wopke Hoekstra, también ha hecho hincapié en que la modificación propuesta demuestra que la Comisión “ha escuchado y entendido las preocupaciones” del sector. Según Hoekstra, la previsibilidad es esencial para asegurar las inversiones a largo plazo en la industria del automóvil, especialmente en el contexto de la transición hacia vehículos más sostenibles.
Asociaciones ecologistas consideran un “error” el retraso de los objetivos de CO2
Pero no todos los actores están de acuerdo con la propuesta de Bruselas. La Federación Europea de Transporte y Medio Ambiente (T&E) ha calificado la decisión de retrasar los objetivos de reducción de emisiones como un “error”. En un comunicado emitido tras hacerse pública la propuesta, T&E argumenta que la ampliación del plazo para cumplir con los objetivos de CO2 para los fabricantes europeos no es necesaria, especialmente porque las ventas de coches eléctricos de batería en Europa han aumentado un 28% en los primeros dos meses de este año.
“El repunte de las ventas de vehículos eléctricos demuestra que el objetivo actual de la UE está funcionando. Si se exige a los fabricantes de automóviles que vendan más coches eléctricos, los compradores vendrán”, ha explicado Julia Poliscanova, directora sénior de vehículos y cadenas de suministro de movilidad eléctrica en T&E.
Asimismo, sostienen que la propuesta de la Comisión responde a la presión de los grandes grupos automovilísticos, quienes, según T&E, “utilizaron datos de ventas no representativos de 2024 para argumentar a favor de flexibilidades”. La organización también acusa a Bruselas de dar una “concesión definitiva” a los fabricantes de automóviles, justo cuando estos se preparaban para cumplir con el objetivo de reducción de emisiones para 2025.
“Es un error cambiar las reglas a mitad de camino. Esta debe ser la última flexibilidad que se les otorga a los fabricantes de automóviles”, ha afirmado Poliscanova. Finalmente, la organización ha instado a la Unión Europea a no ceder más en cuanto a los plazos de reducción de emisiones y a centrarse en asegurar que los objetivos de 2030 y 2035 se cumplan, promoviendo vehículos eléctricos asequibles y fomentando la inversión en tecnologías limpias en Europa.