
Los inversores inmobiliarios viven al acecho de oportunidades que les puedan reportar el máximo beneficio posible. Sergio Gutiérrez, cofundador de Excellence Real Estate Circle, es uno de ellos, y en uno de sus últimos vídeos difundido en redes sociales presenta lo que asegura son “tres formas de comprar una casa a mitad de precio”.
Conviene subrayar que todas ellas son opciones para quien no necesite un techo, sino para quien ya lo tenga y quiera hacer negocio con la vivienda, ya que implican riesgos y exigen conocimientos específicos y profundos. Tanto es así que, asegura este experto, la tercera de las formas “hay inversores que ni la conocen”.
Comprar viviendas okupadas
Gutiérrez no oculta que la primera de las fórmulas es la que más le gusta de las tres: “Me encanta comprar inmuebles okupados -dice-. Los descuentos son muy grandes en según qué zonas y, si sabes escoger, el riesgo es mínimo. Si lo vas a hacer -aconseja-, evita okupas vulnerables, desahucios de hipoteca o de alquiler”.

Comprar un inmueble con okupas dentro sale más barato, pero también conlleva una serie de costes, sobre todo si la intención es vender ya sin ellos dentro. Por descontado, la okupación no desaparece con la transmisión de la propiedad, sino que el nuevo dueño debe iniciar un proceso judicial que puede demorarse meses y hasta años. Si, recuperada la casa, hay daños, toca pagar la reforma.
Comprar la nuda propiedad
La segunda de las formas que explica Gutiérrez es la compra de nuda propiedad. Implica adquirir la titularidad del inmueble sin el derecho a usarlo o habitarlo hasta que fallezca el antiguo propietario. Este tipo de operación está regulada en el Código Civil. “Normalmente -aporta el experto- se hace para ayudar a jubilados con baja pensión a vivir mejor”.
Sin embargo, a Gutiérrez, de la misma forma que le “encanta” la primera de las posibilidades, esta no. Y lo razona así: “No me gusta por dos motivos. Uno, porque no quiero alegrarme de que alguien muera, no puedo con eso. Y otro, porque la duración de la inversión es totalmente incierta y cuando fallece, puedes encontrarte con familiares ocupando la vivienda o enfadados porque se han quedado sin herencia”.
Compra de NPL
La tercera, una gran desconocida, es la compra de NPL. “Pero cuidado, el proceso es complicado”, antepone Gutiérrez. Las siglas NPL vienen de Non-Performing Loans, que se traduce como préstamos impagados o créditos morosos. En el contexto de la compra de vivienda, los NPL hacen referencia a hipotecas que los deudores no han podido pagar durante un periodo prolongado, generalmente más de 90 días.
Estos activos suelen ser vendidos por los bancos a fondos de inversión o empresas especializadas con un fuerte descuento, como parte de sus estrategias para reducir riesgos y sanear balances. Para los compradores de estos activos, la operación puede incluir la vivienda vinculada a la deuda, aunque su recuperación o venta puede implicar procesos judiciales complejos si el inmueble está okupado o el crédito sigue en disputa.
“Las oportunidades existen, pero siempre tienen riesgos”, concluye Gutiérrez. “Como ves, nadie da duros a cuatro pesetas”.