Así es la estafa del “préstamo equivocado”: todos los clientes del Banco Santander pueden verse afectados

Según los datos del Balance de Criminalidad del tercer trimestre de 2024, el año pasado los ciberdelitos supusieron un 18,7% del total de infracciones penales que se registraron durante todo el año

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Fotografía antigua en blanco y
Fotografía antigua en blanco y negro de un robo a un banco con policías y ladrones en acción - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cada vez es más común encontrarse con noticias sobre estafas online, y ni siquiera las entidades bancarias convencionales se salvan de ser utilizadas para elaborar nuevos métodos de estafa a sus respectivos clientes. Y es que en las últimas semanas, un nuevo tipo de fraude cibernético ha comenzado a extenderse, afectando principalmente a clientes del Banco Santander, aunque podría impactar a usuarios de cualquier entidad financiera.

Ha sido la criminóloga y experta en ciberseguridad María Aperador quien ha explicado a través de la plataforma de TikTok que esta modalidad de estafa, conocida como “el préstamo equivocado”, utiliza mensajes de texto fraudulentos para engañar a las víctimas y obtener tanto sus datos personales como su dinero.

Este esquema, entre los otros muchos que diariamente salen sobre estafas online, pone de manifiesto la creciente sofisticación de los ciberdelincuentes y la necesidad de extremar precauciones en el manejo de la información bancaria.

¿En qué consiste la estafa del préstamo equivocado?

Este fraude comienza de forma directa, y es con la recepción de un SMS que aparenta ser enviado por el Banco Santander. En el mensaje, los estafadores informan a la víctima sobre un supuesto préstamo que habría sido ingresado en su cuenta por error. Alegan, además, que este préstamo genera costes e intereses que deben ser cubiertos, y ofrecen como solución la devolución del dinero mediante una transferencia bancaria.

Este mensaje interpela directamente a todas aquellas personas que lo reciben, y causa la urgencia y el temor de los usuarios, quienes, al no haber solicitado ningún préstamo, buscan resolver rápidamente la situación.

Una vez que la víctima responde al mensaje, los estafadores solicitan información personal y los códigos de seguridad de la cuenta bancaria. Además, instruyen a la persona para que marque en su teléfono móvil un código específico, el 21, seguido de un número proporcionado por ellos.

Este código activa una redirección de llamadas, lo que permite a los delincuentes interceptar cualquier comunicación entrante destinada a la víctima. De esta manera, cuando el banco intenta confirmar la transferencia o cualquier movimiento sospechoso, los estafadores pueden responder haciéndose pasar por el titular de la cuenta.

El objetivo final de esta estaba es, por tanto, doble: por un lado, obtienen acceso a los fondos de la víctima y, por otro, utilizan su identidad para cometer delitos financieros, como el blanqueo de dinero. Según detalló la criminóloga, este tipo de fraude no solo pone en riesgo el patrimonio de los usuarios, sino que también puede derivar en problemas legales para las víctimas, quienes podrían ser vinculadas a actividades ilícitas sin su conocimiento.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
(Imagen Ilustrativa Infobae)

Las recomendaciones de los expertos para evitar ser víctima de este fraude

Leyendo las noticias puede parecer evidente que no hay que tener confianza en este tipo de comunicaciones de los bancos, pero en el momento es posible confiarse y caer. Los ciberdelincuentes aprovechan la falta de conocimiento técnico de muchos usuarios y la confianza que estos depositan en las comunicaciones aparentemente oficiales, y a ello se le une el hecho de que las amenazas cibernéticas han evolucionado significativamente en los últimos años, con métodos cada vez más ingeniosos y difíciles de rastrear.

Por todo esto, los especialistas en ciberseguridad han emitido una serie de recomendaciones para protegerse. Y entre las medidas más importantes están estas:

  • Ignorar cualquier mensaje que solicite datos bancarios o códigos de acceso. Las entidades financieras legítimas nunca piden esta información a través de SMS o correos electrónicos.
  • Evitar hacer clic en enlaces sospechosos incluidos en mensajes de texto o correos electrónicos no solicitados.
  • No introducir códigos en el teléfono móvil sin verificar previamente su origen y propósito.
  • Activar las alertas de seguridad del banco para recibir notificaciones inmediatas sobre movimientos no autorizados en la cuenta.
  • Confirmar que los mensajes oficiales del banco provienen de números cortos o del correo electrónico oficial de la entidad.

Estas recomendaciones son esenciales para reducir el riesgo de caer en este tipo de fraudes. Además, los usuarios deben mantenerse informados sobre las nuevas modalidades de estafa que puedan surgir, ya que la educación y la prevención son, en palabras de María Aperador, las herramientas más efectivas contra los ciberdelincuentes.