Jack Thorne, creador de la serie Adolescence exige medidas urgentes contra el contenido tóxico en redes: “Tenemos que hacer algo más radical”

El escritor reclama al gobierno británico iniciativas para proteger a los jóvenes del contenido que circula en plataformas digitales

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El tráiler de “Adolescencia”, difundido días atrás por Netflix, anticipa el tono crudo y sombrío de la serie que plantea una mirada inquietante sobre la masculinidad adolescente y el impacto de los discursos de odio en línea (Netflix España)

Adolescencia, la serie creada por Jack Thorne y protagonizada por Owen Cooper, puso sobre la mesa una cuestión que, según el guionista, “requiere la ayuda del gobierno” para ser abordada. La historia narra la caída de Jamie, un niño de 13 años acusado de apuñalar a una compañera, e invita a observar los múltiples factores sociales, escolares, familiares y digitales que inciden en su conducta.

Thorne aseguró a la BBC que recibió numerosas reacciones de personas que habían retomado el diálogo con sus hijos a raíz de la mini serie. “El director de mi hijo me paró en la puerta del colegio para decirme: ‘Me gustaría hablar con usted de esto, y me gustaría pensar en lo que puede hacer nuestro colegio y lo que pueden hacer otros’”, detalló. También explicó que “las discusiones parecen iniciarse en todo tipo de lugares diferentes”.

Jack Thorne, reconocido por su
Jack Thorne, reconocido por su trabajo en teatro, cine y televisión británica, impulsa con “Adolescencia” una reflexión urgente sobre el entorno digital que enfrentan hoy niños y adolescentes (AP)

Un entorno digital que normaliza el odio

Lejos de simplificar la problemática, el guionista describió a Jamie como un niño sometido a “una serie de factores complicados” que explican su aislamiento y vulnerabilidad. Según explicó a la BBC, el personaje “oye estas cosas que tienen sentido para él sobre por qué está aislado, por qué está solo, por qué no pertenece a ningún sitio, y las asume. No tiene los filtros para entender lo que es apropiado”.

El entorno digital aparece como una fuente constante de distorsión emocional. Thorne aseguró que Jamie es víctima de “acoso en las redes sociales donde lo hacen sentirse feo” y está expuesto a discursos incel y visiones sesgadas sobre la violencia sexual.

Para entender ese mundo, el creador de la serie se sumergió en foros en línea y explicó que “no era sólo Andrew Tate. No eran los peces gordos de la manosfera”. Más inquietante le resultaron los “blogs y vlogs más pequeños y las pequeñas cosas como gente hablando de un videojuego, pero luego explicando a través de ese videojuego por qué las mujeres te odian”.

Jack Thorne advirtió que los
Jack Thorne advirtió que los discursos más tóxicos no siempre provienen de figuras conocidas, sino de foros y contenidos cotidianos donde el odio se disfraza de entretenimiento (Netflix)

Modelos positivos no bastan: se necesita acción política

Thorne celebró el discurso del primer ministro británico, Keir Starmer, quien declaró en el Parlamento que había visto la serie con sus hijos adolescentes y calificó la violencia derivada de contenidos en línea como “abominable”. Sin embargo, Thorne afirmó que “esperaba que propusiera cosas más radicales de las que hizo” y puntualizó que “no se trata de modelos de conducta”.

“Tenemos que cambiar la cultura que están consumiendo y los medios por los que nuestra tecnología está facilitando esta cultura”, explicó. En ese sentido, reclamó que se prohíban los teléfonos inteligentes en las escuelas y que se establezca una edad de consentimiento digital”, similar a la legislación australiana que restringe el uso de redes sociales a menores de 16 años.

Thorne fue más allá y sugirió que esa medida se extienda a todo uso de smartphones y videojuegos. “Creo que deberíamos hacer lo que hace Australia, y separar a nuestros hijos de esta perniciosa enfermedad del pensamiento que los está infectando”, afirmó.

Thorne planteó al gobierno británico
Thorne planteó al gobierno británico la necesidad de debatir una “edad de consentimiento digital”, inspirada en el modelo australiano, que limite el acceso de los menores a redes sociales y otras plataformas digitales (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los jóvenes y la contradicción digital

Durante su intervención en Newsnight de BBC Two, Thorne compartió el espacio con tres hombres jóvenes de entre 18 y 21 años, cuyas reacciones ante una posible prohibición de redes sociales reflejaron la complejidad del tema: uno la consideró “una gran idea, dentro de lo razonable”, otro la tildó de “bastante injusta” y el tercero defendió que las redes “también han aportado mucho a las generaciones jóvenes”.

Jack admitió que el dilema atraviesa su vida personal. “Mi hijo tiene ocho años”, dijo, “y todavía estoy procesando cómo hacerlo”, en referencia al uso futuro del teléfono móvil y el acceso a plataformas digitales. Según afirmó, uno de sus objetivos es establecer con él “un método de comunicación” para anticiparse al impacto que podrían tener esos contenidos.

Un llamado urgente desde la ficción

Thorne subrayó que la situación requiere decisiones firmes: “Tiene que llegar un momento en que hagamos algo un poco más radical que eso”. En su visión, la intervención del Estado no puede postergarse. Según explicó, “en nuestras escuelas se está produciendo una crisis, y tenemos que pensar en cómo impedir que los chicos hagan daño a las chicas, y entre ellos”.

Tal y como lo describió en su diálogo con la BBC, la solución no se encuentra solamente en conversaciones bien intencionadas o discursos públicos, sino en acciones estructurales y urgentes para transformar el ecosistema digital que rodea a las infancias y adolescencias.