Es posible trabajar concentrado escuchando música, ¿qué dice la ciencia?

Un descubrimiento científico promete revolucionar cómo utilizamos la música para alcanzar más productividad. El impacto de la alegría emocional en el desempeño es revelador, informa Far Out

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La ciencia recomienda elegir música
La ciencia recomienda elegir música que ya conocemos y disfrutamos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ponerse a trabajar o estudiar puede convertirse en una tarea difícil cuando las distracciones están por todas partes. El teléfono, las redes sociales, las conversaciones a nuestro alrededor o simplemente mirar por la ventana pueden interrumpir el enfoque necesario para ser productivos.

En invierno, cuando la falta de luz natural y el frío pueden afectar el ánimo, la dificultad para concentrarse se hace aún más evidente, informa Far Out.

Ante este problema, muchas personas recurren a la música como herramienta para mejorar su atención. Sin embargo, no todas las listas de reproducción diseñadas para trabajar o estudiar ofrecen los resultados esperados.

La ciencia sugiere que, en lugar de confiar en sonidos preseleccionados y supuestamente efectivos, la mejor opción podría estar en la música que ya conocemos y amamos.

¿Por qué las listas de reproducción tradicionales no siempre ayudan?

Las plataformas de streaming están llenas de listas de reproducción etiquetadas como ideales para la concentración.

Generalmente, incluyen piezas de música clásica, ruido blanco o ritmos lo-fi, con la intención de reducir las distracciones, eliminando las letras y los cambios bruscos de ritmo.

Sin embargo, muchas personas descubren que, a pesar de estas selecciones cuidadosamente diseñadas, su mente sigue divagando.

Esto puede deberse a que el cerebro no siempre responde bien a música que no le resulta atractiva o estimulante.

En algunos casos, la falta de conexión emocional con estas melodías puede hacer que sean más un obstáculo que una ayuda.

La clave: escuchar la música favorita

Neurocientíficos afirman que el tipo
Neurocientíficos afirman que el tipo de música no influye tanto como su nivel de cercanía personal (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un estudio realizado por neurocientíficos de la Universidad de Harvard sugiere que la mejor manera de mejorar la concentración no es optar por música neutra o carente de letras, sino más bien por aquellas canciones que ya forman parte del repertorio personal de cada individuo.

Según esta investigación, escuchar música que nos resulta familiar ayuda al cerebro a entrar en “modo trabajo”.

Esto se debe a que la familiaridad con las melodías facilita la concentración y permite que el ritmo de la actividad se sincronice con el ritmo de la música.

El género musical, en este caso, no es lo más importante. Ya sea rock, pop, folk, rap o cualquier otro estilo, lo que realmente cuenta es que las canciones sean conocidas y placenteras para quien las escucha.

Los efectos de la música familiar en la concentración

Desde el punto de vista científico, la música favorita puede tener varios efectos positivos en la productividad:

  • Activa los centros cerebrales responsables del movimiento, lo que facilita la concentración y el rendimiento.
  • Reduce los niveles de cortisol, la hormona del estrés, permitiendo que la mente se mantenga enfocada sin interrupciones.
  • Disminuye la percepción de las distracciones externas, al sumergirnos en un entorno sonoro que nos resulta cómodo y predecible.

¿Existe un tipo de música más efectivo para trabajar?

Melodías suaves con ritmos rápidos
Melodías suaves con ritmos rápidos podrían aumentar la productividad (Imagen Ilustrativa Infobae)

Si bien cada persona debe elegir la música que mejor se adapte a sus necesidades, los científicos encontraron que ciertos estilos pueden ser más propicios para la concentración.

  • Las melodías suaves, pero con un ritmo rápido, pueden ser las más efectivas para aumentar la productividad.
  • Las canciones demasiado intensas o de ritmo acelerado pueden hacer que la mente se disperse con mayor facilidad.

En última instancia, la mejor elección dependerá de la experiencia y las preferencias individuales.

La ciencia respalda cantar mientras trabajas

Si alguna vez alguien te pidió que dejes de cantar mientras trabajas, ahora tienes una respuesta científica para defender tu hábito: escuchar y disfrutar de tu música favorita puede ser una herramienta poderosa para mejorar la concentración y la productividad.

Aunque no garantice la simpatía de tus compañeros de oficina, sí puede convertirte en la persona más eficiente del equipo.