La ceremonia de los premios Oscar 2025 se perfila como un campo de disputa entre generaciones. Por décadas, los baby boomers y la Generación X dominaron la gala, acumulando premios y consolidando su presencia como las caras más reconocidas de Hollywood.
Los millennials mayores, nacidos en los años 80, también han asegurado su espacio, con figuras como Emma Stone destacando por su éxito. Sin embargo, los millennials más jóvenes, nacidos en los 90, apenas comienzan a encontrar su lugar en la Academia.
Este grupo, que incluye a actores reconocidos por una audiencia más joven, recibió hasta ahora un apoyo limitado por parte de los votantes de la Academia. Las estadísticas respaldan esta percepción: ningún hombre nacido en la década de 1990 ganó un premio Oscar como actor, mientras que solo dos mujeres nacidas en los primeros años de esa década lo consiguieron. Este año, sin embargo, los millennials de los 90 podrían marcar un punto de inflexión.
Una nueva generación de nominados
Según el artículo de The Hollywood Reporter, el panorama para los nacidos en los 90 parece estar cambiando. Entre los principales nominados de esta generación figuran Selena Gomez (1992) y Ariana Grande (1993), ambas compitiendo en la categoría de Mejor Actriz de Reparto, acompañadas por Margaret Qualley (1994).
En la categoría de Mejor Actor, Timothée Chalamet (1995) se posiciona como uno de los favoritos, mientras que Mikey Madison (1999), quien ya se considera parte de la Generación Z, es candidata al premio de Mejor Actriz.
Si bien el camino hacia los premios continúa siendo incierto, existe la posibilidad de que este año los millennials jóvenes puedan conquistar las cuatro categorías de actuación.
Retos y resistencia: el dominio de las generaciones mayores
La llegada de los millennials jóvenes al centro de atención de los Oscar no fue fácil. Los datos muestran que la Academia sigue favoreciendo a actores de generaciones mayores. Desde 2010, la edad promedio de los ganadores del premio al Mejor Actor aumentó a 46 años, superando incluso las cifras de los años 80, cuando la media era de 44 años. Esto refleja una tendencia hacia la valoración de la experiencia por encima de la juventud.
Entre los competidores más destacados de los millennials jóvenes este año se encuentran figuras consolidadas de la Generación X, como Adrien Brody, Angelina Jolie y Nicole Kidman. Este contexto, marcado por la confrontación generacional, destaca el reto que enfrentan los actores más jóvenes para ser reconocidos en una industria que todavía muestra predilección por sus veteranos.
Historias de omisión: una crítica a la Academia
A lo largo de los años, la Academia fue objeto de críticas por pasar por alto actuaciones destacadas de actores nacidos en los 90. Ejemplos notables incluyen la falta de reconocimiento a Paul Mescal por su papel en Aftersun y a Austin Butler por su interpretación de Elvis Presley. En el caso de actrices como Saoirse Ronan, quien recibió varias nominaciones entre 2016 y 2020, la estatuilla dorada sigue siendo esquiva.
Kristen Stewart y Stephanie Hsu, ambas nacidas en 1990, tampoco lograron convencer a los votantes pese a sus papeles aclamados en Spencer y Todo en todas partes al mismo tiempo, respectivamente. Estas omisiones, según The Hollywood Reporter generaron un debate sobre si la Academia subestima a los talentos más jóvenes en favor de actores con trayectorias más largas.
Actuaciones que podrían marcar una diferencia
En 2025, las actuaciones de los nominados millennials jóvenes captaron la atención de la crítica y el público. The Hollywood Reporter destacó que Selena Gomez fue elogiada por su complejidad al interpretar a un personaje atrapado en las tensiones del privilegio y la vulnerabilidad en Emilia Pérez. Ariana Grande, por su parte, ha encantado a los espectadores con su interpretación de Glinda en el musical de Wicked.
En la categoría masculina, Timothée Chalamet, con su actuación en A Complete Unknown, busca romper barreras como el ganador más joven de la historia del Oscar al Mejor Actor, superando a Adrien Brody, quien lo logró a los 29 años y 343 días en 2003. Si Chalamet gana este año, lo haría con apenas 29 años y 65 días, un detalle que resaltaría aún más la importancia de esta generación en el futuro del cine.
Una generación en busca de reconocimiento
Más allá de los premios, los millennials jóvenes representan un cambio en los patrones de consumo y representación en la industria del entretenimiento. Crecieron en un contexto de redes sociales y plataformas digitales que transformaron la relación entre los actores y sus audiencias. Sin embargo, esta conexión con un público más joven no siempre ha garantizado un lugar en las ceremonias de premiación.
En el pasado, según The Hollywood Reporter, los premios Oscar han enfrentado cuestionamientos sobre su relevancia para las nuevas generaciones. El limitado reconocimiento hacia actores nacidos en los 90 podría ser una de las razones detrás del desinterés de los más jóvenes hacia el evento.