
El Antiguo Egipto fue testigo de reinados en los que mujeres desempeñaron roles determinantes en la política y la administración. En este contexto, Tausert emergió como la última gobernante femenina antes del declive del Imperio Nuevo.
Según Muy Interesante, su capacidad para liderar un mundo dominado por hombres demuestra las estrategias políticas y dinásticas que marcaron el final de la dinastía XIX.
Tausert fue la Gran Esposa Real de Seti II, y su camino al trono estuvo lleno de intrigas palaciegas y disputas sucesorias.

Contexto político y dinástico
Tras la muerte de Seti II, Tausert asumió la regencia sobre Siptah, un faraón joven cuya corta edad requería un regente. Su habilidad para consolidar su influencia en la corte y su posición política fue destacada por Muy Interesante.
El contexto dinástico era inestable: la sucesión de Seti II había provocado disputas que involucraron a altos funcionarios y facciones rivales.
Se sospecha que Tausert manejó estas tensiones a su favor, estableciendo alianzas estratégicas y autoproclamándose faraona tras la muerte de Siptah, afirmó el medio. Afrontando directamente los desafíos que esto implicaba, representando un intento por restaurar la estabilidad en Egipto, marcado por la fragmentación interna.
Desafíos y estrategias de gobierno
Durante su reinado, Tausert tuvo que afrontar numerosos desafíos internos y externos. Según Muy Interesante, adoptó la iconografía y los títulos tradicionales de los faraones masculinos para reforzar su legitimidad ante el clero y la aristocracia.
Uno de los aspectos más notables de su administración fue la relación con altos funcionarios y gobernadores regionales. En un periodo donde las lealtades políticas eran frágiles, Tausert necesitó negociar constantemente su autoridad con una nobleza cada vez más poderosa, relata el medio. A pesar de sus esfuerzos, la fragmentación del poder real se aceleró durante su gobierno.

Políticas exteriores y caída
En términos de política exterior, Egipto enfrentaba una situación crítica. Las incursiones extranjeras y la disminución del control sobre las provincias más alejadas erosionaron la influencia faraónica, explicó Muy Interesante.
El medio destacó un factor que contribuyó al colapso de la dinastía XIX, y fue que Tausert no logró restaurar completamente la hegemonía egipcia.
Hay diferentes miradas acerca del final de su reinado. Algunas fuentes sugieren que conflictos internos precipitaron su muerte, mientras que otras afirman que fue derrocada por Setnajt, fundador de la dinastía XX.
Además de marcar el fin de su dinastía, su desaparición fue el puntapié inicial del inicio de una nueva etapa en Egipto.

Legado de Tausert
Tras su muerte, su memoria fue suprimida, pero su importancia se evidencia en su tumba del Valle de los Reyes, aunque reutilizada posteriormente, afirmó Muy Interesante.
Tausert representa un ejemplo notable de cómo una mujer desafió las normas establecidas y ejerció el poder en una de las civilizaciones más influyentes de la antigüedad. A pesar de su breve reinado, intentó mantener la unidad de Egipto en un periodo de crisis. Se argumentó que su figura se erige como un testimonio del papel femenino en la monarquía faraónica.
A lo largo de la historia, su imagen fue reivindicada como la de una de las últimas reinas con poder efectivo sobre Egipto, según Muy Interesante. Este caso brinda un recordatorio de que en etapas turbulentas, a pesar de las limitaciones de género, las mujeres demostraron capacidad de liderazgo.
Aunque hayan pasado milenios desde su reinado, Muy Interesante resalta la manera en que trascendió su papel de regente y emergió como una líder poderosa en el antiguo Egipto, dejando una huella en la historia.