
El relato de Edna Imade sobre la travesía de su familia adquiere especial relevancia en las anécdotas que su madre conserva en la memoria: una ola, al llegar a la costa de Cádiz, provocó que su hermano cayera al mar, lo que puso en grave peligro su vida hasta que uno de los pasajeros saltó al agua y logró rescatarlo. Así lo recordó Imade en declaraciones recogidas en un video producido por la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y citado por el medio encargado de la entrevista. Sobre esta base, la noticia principal es la convocatoria de la delantera, de origen nigeriano y nacida en Marruecos, a la selección nacional española, tras superar junto a su familia múltiples adversidades.
De acuerdo con la información difundida por la RFEF, Edna Imade atravesó el desierto del Sáhara siendo una bebé, acompañada por su madre y su hermano mayor. La familia migró buscando mejores condiciones de vida, enfrentando una serie de adversidades durante el trayecto desde Marruecos hasta España. Según detalló la propia jugadora, su madre decidió abandonar Marruecos poco después de dar a luz a los dos hijos, emprendiendo el viaje en una patera bajo condiciones de gran precariedad e incertidumbre.
El medio reportó cómo, tras varios meses de espera en Marruecos luego del nacimiento, la familia tomó la decisión de cruzar hacia España, arribando a Algeciras tras el arriesgado viaje marítimo. Una vez en territorio español, un grupo religioso acogió a la familia en un convento, permitiéndoles iniciar una nueva etapa y facilitando su adaptación en el país. Durante el desarrollo de la entrevista difundida por la RFEF, Imade enfatizó el papel esencial de su madre en este proceso, señalando que el sufrimiento y los esfuerzos realizados por ella permitieron ofrecer un entorno seguro a sus hijos: “El sufrimiento que ha pasado mi madre, todo lo que ha hecho para que estemos bien, se lo debo todo”, expresó la futbolista.
La infancia de Imade en España estuvo marcada por la integración en el ámbito escolar y su acceso al deporte. El medio consignó que, durante los recreos en el colegio, la jugadora se unía a los partidos de fútbol junto a sus compañeros varones. Fue el profesor de educación física quien detectó su habilidad para el juego y sugirió a su madre que la inscribiera en el equipo infantil del pueblo. Según relató la propia Imade a la RFEF, la primera intención materna era llevarla a clases de flamenco, pero la inclinación de la joven por el fútbol resultó prioritaria y pronto contó con el respaldo familiar necesario. “Siempre he tenido el apoyo de ella”, indicó la futbolista.
El desarrollo deportivo de Edna Imade avanzó de manera destacada en el fútbol español. Según la RFEF, su trabajo y desempeño en la Liga F Moeve la situaron entre las figuras sobresalientes, con siete goles anotados en el inicio de la temporada. Este rendimiento, junto a la superación de los trámites legales requeridos para representar oficialmente a España, derivó en su inclusión en la lista de convocadas para la selección nacional. La propia jugadora de la Real Sociedad aparece entre las novedades señaladas por la entrenadora Sonia Bermúdez para la final de la Liga de Naciones, precisó la información facilitada por la RFEF.
El día de la convocatoria resultó extraordinario para Imade, según relató en la entrevista reproducida por la RFEF. Su entrenador, Arturo, le informó que había sido seleccionada, y vio confirmada la noticia cuando presenció el video divulgado junto a sus compañeras de equipo. La emoción de la delantera fue inmediata y profunda: “Lo primero que pensé al ver mi nombre fue ‘Edna lo has conseguido’. Lloras por felicidad”, manifestó la jugadora en palabras recogidas por el medio.
Durante la conversación con la RFEF, la delantera destacó que su familia constituye el principal motor y objetivo de sus aspiraciones en el deporte. Según publicó la Federación, Imade afirmó: “Desde que empecé en el mundo del fútbol profesional, mi objetivo ha sido sacarlos a ellos adelante y creo que Dios me ha dado el don del fútbol para ello, voy a ir con ello a muerte y todo lo que pueda darle a mi familia, así va a ser”. En el mismo testimonio, la futbolista subrayó la importancia de saborear cada logro alcanzado: “Cuando algo que te ha costado mucho conseguirlo, lo disfrutas más”.
La convocatoria de Edna Imade al equipo nacional representa el corolario de un proceso marcado por la persistencia, la adaptación y la superación de obstáculos familiares y sociales. Según consignó la RFEF, la jugadora enfrenta ahora el reto de debutar como internacional, lo que significa para ella la realización de un objetivo perseguido durante años. La historia personal de Imade se reconoce en el entorno de la selección y del fútbol español como un ejemplo de esfuerzo y determinación, con el apoyo y el vínculo familiar como eje central de su carrera. El reconocimiento reciente se traduce tanto en la oportunidad profesional como en el reflejo del largo camino recorrido desde los primeros días de su infancia en Algeciras, tras aquella peligrosa travesía marítima.

