
Durante la última reunión semanal del Consejo de Ministros, el presidente Gustavo Petro subrayó que, si el Congreso colombiano decide respaldar nuevas reglas fiscales, la carga tributaria recaería únicamente en los contribuyentes más adinerados, con el fin de reducir el coste de la deuda estatal y mantener la estabilidad de las cuentas públicas. Tal como informó el medio, el mandatario advirtió que, de no obtenerse nuevos flujos de ingreso por esta vía, el déficit nacional se ensanchará a causa de las altas tasas de interés, y el país se enfrentaría a elevados riesgos financieros, incluida la posibilidad de caer en “default”.
Según consignó el medio, Petro expuso frente a los ministros que la continuidad del actual esquema de financiamiento llevaría a un agravamiento de los desequilibrios fiscales, puesto que los costos asociados al servicio de la deuda pública se ven impulsados por los persistentes niveles de interés. El presidente señaló: “Iríamos a un posible 'default' que yo voy a intentar evitar”, mostrando su preocupación ante lo que considera una situación límite para las finanzas estatales.
El jefe del Ejecutivo remarcó, de acuerdo con la información publicada, que la solución impulsada por su gobierno consiste en una reforma tributaria transversal, denominada Ley de Financiamiento, cuyo objetivo es recaudar 16 billones de pesos (3.704 millones de euros), cantidad destinada a asegurar la sostenibilidad del presupuesto nacional para el año 2026. Según el presidente, la aprobación de esta reforma corresponde a la responsabilidad del Congreso, que debe actuar para evitar un deterioro mayor en la capacidad fiscal del Estado.
Petro también aprovechó la oportunidad para plantear cuestionamientos a la conducción del Banco de la República, la entidad que ejerce el rol de banco central en Colombia. El medio detalló que el mandatario criticó la decisión de mantener el tipo de interés en el 9,25%, lo que a su juicio incrementa el costo de la deuda y complica los esfuerzos para lograr un equilibrio en las cuentas públicas. Petro manifestó: “Ese hueco sigue incrementado por la tasa de interés y Colombia no superaría el déficit fiscal que hoy tenemos”.
En su intervención, el presidente enfatizó que todas las acciones del equipo económico están encaminadas a revertir el déficit que experimenta el país. “Hay que superarlo, porque unas finanzas correctas nos permiten un crecimiento de la producción que el Banco de la República tampoco ha querido, pero que lo estamos logrando a pesar del Banco de la República”, citó el medio. Esta declaración refuerza la visión del Ejecutivo nacional según la cual los ajustes fiscales y la reorientación de la política tributaria resultan imprescindibles para apuntalar el desarrollo productivo colombiano y afrontar las presiones internacionales sobre el crédito y la deuda.
De acuerdo con la información de la fuente, el marco de discusión de la reforma tributaria —presentada por Petro bajo el nombre de Ley de Financiamiento— responde a la necesidad de equilibrar el presupuesto para el próximo año, así como enfrentar los condicionamientos que supone el elevado servicio de la deuda. El mandatario insistió en que, si el Congreso actúa “con responsabilidad”, la carga impositiva se redirigirá principalmente a los sectores de mayores ingresos, lo que permitiría aliviar la presión fiscal sobre otras capas de la población.
El medio publicó que la posición del presidente frente al banco central evidencia una diferencia de criterios sobre la velocidad con la que deben relajarse los tipos de interés en el contexto actual. Mientras el Ejecutivo destaca la importancia de reducir este indicador para disminuir el costo fiscal de la deuda y estimular la inversión, la institución monetaria ha decidido mantener el tipo de referencia en el 9,25%, ante las amenazas inflacionarias y la necesidad de velar por la estabilidad macroeconómica.
Tal como detalló la fuente, la situación descrita por Petro muestra una urgencia institucional para alcanzar el respaldo parlamentario necesario y evitar un escenario donde el Estado entre en incumplimiento de sus obligaciones financieras. La discusión sobre la reforma tributaria se inscribe así en un panorama marcado por el desafío de equilibrar el crecimiento económico, la responsabilidad fiscal y la capacidad de pago del país.

