
El dictador Nicolás Maduro, quien juró para un tercer mandato el pasado 10 de enero tras su cuestionada reelección, dijo que su régimen enviará, entre jueves y viernes de esta semana, un avión a buscar migrantes venezolanos y otro vuelo llegará al país con otro grupo de connacionales.
“Entre jueves y viernes van a venir migrantes de Estados Unidos. Vamos a mandar nuestro avión a buscar migrantes de Estados Unidos, creo que es el jueves, y el viernes vendría un avión de los Estados Unidos de Norteamérica, rescatando a nuevos migrantes”, indicó este martes en su programa “Maduro de repente”, transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).
Además, el líder del chavismo recordó, tal como informó este lunes, que también enviará el jueves un avión para “rescatar” a 300 migrantes en México, quienes -añadió- “se salvaron de la persecución, que huyeron de la persecución en Estados Unidos”.

El lunes, Maduro pidió al jefe negociador del chavismo, Jorge Rodríguez, “hablar con los enlaces” de Venezuela con Estados Unidos, sin precisar nombres, para las repatriaciones de los migrantes venezolanos.
El pasado domingo, un avión estadounidense con 175 migrantes de Venezuela deportados por Washington aterrizó en el país caribeño, 54 personas menos de lo previsto, según la Administración de Maduro, que atribuye la diferencia a un “gran desorden” por parte de las autoridades norteamericanas.
En total, 1.471 venezolanos han retornado a su país desde el pasado febrero, como parte, según Caracas, de una nueva fase del programa gubernamental de repatriación Vuelta a la Patria, creado en 2018, y en coordinación con EEUU y otros países como México y Honduras, que han servido como puente.

La dictadura de Maduro impide el ingreso de agua potable a la Embajada de Argentina en Caracas
En otro orden, Magallí Meda, quien forma parte del grupo de cinco opositores asilados en la residencia de la Embajada de Argentina en Caracas —custodiada por Brasil—, dijo este martes a la agencia de noticias EFE que agentes policiales impiden el acceso a la sede diplomática de bidones de agua para beber.
Meda aseguró que agentes de la Dirección de Acciones Estratégicas (DAET) y Tácticas y del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) retienen a los camiones que venden el agua potable y “los dejan esperando una y dos horas” para “luego decirles que no hay autorización de despachar”.
La opositora indicó que esta es la tercera semana que no se permite el ingreso de agua potable y, añadió, que en la sede solo queda “una mínima reserva”.
“Se atrevieron a simplemente negar el acceso a agua potable. Muy grave, es una raya roja que no se habían atrevido a pasar”, indicó la asilada.
Asimismo, reiteró que la residencia permanece sin servicio de luz, desde que la estatal Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) se “robara” los fusibles de electricidad en noviembre, según afirmaron los antichavistas ese mes.
Por su parte, Omar González, otro de los refugiados, alertó sobre una situación “crítica” en la residencia al asegurar, como Meda, que la policía “prohibió el ingreso de botellones (bidones) de agua potable a la Embajada argentina en Caracas”.
“Sin agua corriente ni electricidad, la situación es crítica. ¡Nuestras vidas corren peligro! ¡No dejen que ocurra otra desgracia!”, manifestó González en su cuenta de X.
Además de Meda y González, en la sede argentina están Pedro Urruchurtu, Claudia Macero y Humberto Villalobos —todos colaboradores de la líder opositora María Corina Machado—, quienes ingresaron a la residencia el 20 de marzo de 2024 luego de que la Fiscalía anunciara una orden de detención en su contra.
(Con información de agencias)