
El Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela, controlado por el régimen de Maduro, reprogramó este miércoles el proceso de postulaciones para las elecciones regionales y legislativas previstas para el 25 de mayo, en medio de denuncias de ilegitimidad, exclusión política y ausencia de condiciones democráticas.
La rectora principal del CNE y presidenta de la Comisión de Participación Política y Financiamiento, Acme Nogal Méndez, informó que el nuevo período de postulaciones se realizará entre el 7 y el 11 de abril a través del Sistema Automatizado de Postulaciones (SAP).
Durante los días 7 y 8, los partidos podrán modificar postulaciones y sellar alianzas, mientras que el día 9 deberán presentar sus candidaturas definitivas. El 10 y 11 de abril, la Junta Nacional Electoral revisará los documentos para decidir si admite o rechaza las inscripciones.

Estas elecciones, que debían celebrarse originalmente el 27 de abril, han sido criticadas por los principales líderes opositores, entre ellos Edmundo González Urrutia y María Corina Machado, quienes han advertido que el régimen busca consolidar su hegemonía política con procesos que carecen de garantías mínimas.
González Urrutia, quien permanece en el exilio desde septiembre por la persecución del régimen chavista, aseguró que la oposición no participará en “falsas elecciones” y que solo reconocerá comicios “legítimos” cuando se respete el resultado de las presidenciales de julio de 2024, en las que resultó vencedor frente a Nicolás Maduro, según las actas del CNE publicadas por el Comando Con Venezuela.
En contraste, partidos como Un Nuevo Tiempo (UNT) y Movimiento Por Venezuela (MPV), han optado por participar, a pesar del escenario restrictivo y sin observación internacional independiente.

El ex gobernador Henrique Capriles también ha promovido la vía electoral, aunque su posición ha sido cuestionada por amplios sectores opositores por considerar que legitima un sistema viciado.
Mientras tanto, el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) ya avanza en la selección de sus candidatos, en un proceso interno dirigido por el alto mando político del partido y validado por Nicolás Maduro, sin mecanismos transparentes ni competencia real. Según el PSUV, los aspirantes fueron escogidos entre 131.902 personas propuestas en asambleas comunitarias, sin participación de sectores independientes ni pluralismo político.
El chavismo también anunció que en estos comicios se elegirán cargos para la Guayana Esequiba, un territorio de 160.000 kilómetros cuadrados en disputa con Guyana y actualmente bajo jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

Caracas insiste en incluir la región como la “entidad federal número 24”, una maniobra que ha sido criticada como parte de su agenda propagandística para agitar el nacionalismo y desviar la atención de la crisis interna.
La nueva fase del calendario electoral se produce en un clima de represión, con numerosos opositores inhabilitados, perseguidos o en el exilio, mientras el CNE, lejos de actuar como árbitro imparcial, responde a los intereses del régimen.
La reconfiguración del mapa político con estas elecciones se perfila bajo un esquema cerrado, sin transparencia, ni participación equitativa, y con el objetivo de mantener el control institucional por parte del chavismo.
(Con información de EFE)