
La imagen tradicional del aire acondicionado suele asociarse con el alivio del calor en los meses de verano. Pero durante el inverno también es una opción para mejorar la temperatura en el hogar.
Aunque durante esta parte del año los precios pueden ser más bajos, su proceso de instalación se debe hacer de manera correcta para que sea efectivo su funcionamiento y que el consumo de energía no sea desmedido.
Beneficios de instalar aire acondicionado en invierno
Los sistemas de aire acondicionado modernos, especialmente aquellos equipados con bomba de calor y tecnología inverter, no solo enfrían, sino que también pueden calentar los ambientes de manera eficiente.
Instalar el equipo en invierno permite utilizar de inmediato la función de calefacción, lo que resulta útil en viviendas nuevas o en proceso de reforma. Además, la posibilidad de probar el dispositivo a bajas temperaturas facilita la detección y reparación de posibles fallos antes de que llegue el verano y el uso intensivo.

La instalación fuera de temporada brinda más tiempo para que el usuario se familiarice con el funcionamiento del equipo. Sin la presión de las altas temperaturas, es posible aprender a configurar los distintos modos y ajustes, lo que se traduce en un mayor control y aprovechamiento de las funcionalidades del aire acondicionado.
La tranquilidad de contar con un sistema instalado y probado antes del verano evita el estrés de buscar técnicos en plena ola de calor y reduce el riesgo de averías inesperadas. Además, los servicios realizados en invierno suelen incluir promociones o inspecciones gratuitas, lo que añade valor a la inversión.
Cómo usar de manera eficiente el aire acondicionado en invierno
El uso racional del aire acondicionado en invierno es clave para maximizar el confort y minimizar el consumo energético. Sebastián Aued, socio fundador de Life2Better, subraya la importancia de evitar consumos innecesarios mediante una utilización consciente del equipo.
La climatización óptima depende de factores como la ubicación y orientación de la vivienda, pero existen recomendaciones generales que pueden aplicarse en la mayoría de los casos.

Antes de poner en marcha el aire acondicionado, es fundamental asegurarse de que el equipo se encuentra en buen estado. Mariano Bruno, gerente comercial de Johnson Controls-York Argentina, recomienda realizar un mantenimiento regular, que incluya la limpieza de filtros y serpentinas, así como la revisión de posibles fugas en rejillas, puertas y ventanas.
Estas acciones mejoran el rendimiento, prolongan la vida útil del aparato y contribuyen al ahorro energético.
En cuanto a la temperatura, se aconseja ajustar el termostato entre 20°C y 22°C durante el día. Cada grado adicional supone un incremento aproximado del 7% en el consumo eléctrico, por lo que es preferible buscar una temperatura confortable sin excederse. Para dormir, se recomienda reducir la temperatura a unos 18°C lo que favorece el descanso y reduce el gasto energético.
Diferencias entre sistemas tradicionales y tecnología inverter
No todos los sistemas de aire acondicionado funcionan de la misma manera. Los equipos tradicionales encienden y apagan el compresor para mantener la temperatura, lo que genera picos de consumo cada vez que el motor arranca.

En cambio, los modelos con tecnología inverter ajustan de forma automática la potencia y velocidad de funcionamiento, manteniendo una temperatura estable con menor consumo y mayor silencio.
Esta diferencia tecnológica se traduce en una mayor eficiencia energética y un menor impacto en la factura eléctrica. Los equipos inverter evitan los arranques y paradas bruscas, optimizando el uso de la energía y adaptándose a las necesidades de cada momento.
Comparación con otros sistemas de calefacción eléctricos y eficiencia energética
El aire acondicionado puede ser una alternativa eficiente frente a otros sistemas eléctricos de calefacción, como estufas, radiadores o braseros. Aunque la comparación directa entre aparatos de distinta naturaleza no siempre es posible, los parámetros de eficiencia de los aires acondicionados modernos suelen estar más optimizados que los de las estufas convencionales.
Por ejemplo, un equipo de aire acondicionado con una potencia de 1,3 kW puede calentar una habitación de forma rápida y mantener la temperatura con un consumo inferior al de muchas estufas eléctricas, que suelen requerir entre 1,5 y 2 kW.

Además, la clasificación energética y el coeficiente de rendimiento estacional (SCOP) permiten conocer la eficiencia real del aparato y estimar el consumo anual.
La clave está en utilizar el aire acondicionado para calentar estancias concretas y aprovechar su capacidad de ajustar la potencia según las necesidades. Mantener puertas y ventanas cerradas, aislar correctamente la habitación y evitar encendidos y apagados continuos son prácticas recomendadas para optimizar el consumo.
Últimas Noticias
Cuatro síntomas de la enfermedad de Parkinson que pueden aparecer décadas antes del diagnóstico
La pérdida del sentido del olfato o de la representación de los sueños puede ocurrir con años de antelación a los cambios en la motricidad

Los 10 mejores diseños de uñas para el verano 2026
El arte en las manos es una forma creativa de mostrar estilo único sin dejar de cuidar la salud y el bienestar

Saltar la cuerda, sprints y kickboxing: cuáles son los entrenamientos más eficaces para quemar calorías
Un informe de Women’s Health reunió estimaciones del American Council on Exercise y el análisis de entrenadores certificados para clasificar las rutinas que maximizan el gasto energético, sus beneficios y el impacto del esfuerzo post-ejercicio, con foco en la eficiencia y la combinación de fuerza y cardio

Sabores frutales: siete recetas para preparar helados y palitos caseros en casa
Las alternativas saludables y refrescantes ganan terreno durante el verano

El telescopio James Webb detecta una galaxia brillante que sorprende a científicos por su composición
Un hallazgo reciente arroja luz sobre los primeros instantes del cosmos, al revelar características físicas inesperadas en uno de los sistemas más antiguos jamás registrados



