Después de celebrar sus 40 años con una gran fiesta temática de los años 80, Mery del Cerro armó las valijas y se fue de viaje con su pareja, Meme Bouquet. El destino elegido fue nada menos que Cuba y su amplia oferta turística: desde las paradisíacas playas en Varadero o Santa María, la isla conocida por sus aguas cristalinas y destino elegido por los amantes de los deportes acuáticos, al encanto urbano de La Habana y sus postales a prueba del tiempo.
La actriz compartió en sus redes sociales cada detalle del viaje, desde los paisajes soñados hasta los momentos más descontracturados en pareja. “La bendición de estar conociendo estos lugares increíbles”, escribió junto a una serie de fotos y videos que despertaron suspiros entre sus más de 3,2 millones de seguidores.
En las imágenes se los pudo apreciar disfrutando del mar, tomando sol a bordo de un velero y posando sonriente con una gorra y sin una gota de maquillaje. Pero uno de los momentos que más llamó la atención fue la travesía en Hobie Cat, un pequeño catamarán a vela que, según contaron, los hizo vivir una verdadera aventura.

“Acabamos de sobrevivir al mar, hermoso el viaje”, dijo Meme en uno de los videos, todavía empapado por la experiencia. Mery, entre risas, sumó: “Una locura, imaginaba un paseíto tranquilito y Raúl le metió power”, haciendo referencia al guía que los acompañó en la travesía. La secuencia mostró desde el momento en que se suben al catamarán, hasta las olas golpeando con fuerza y sus expresiones de sorpresa y emoción al final del recorrido.
Pero no todo fue adrenalina. También hubo espacio para el relax, las caminatas por la playa, el mate bajo el sol y hasta de relax frente a las aguas cristalinas. Meme, divertido, describió el paseo con una frase romántica: “Ella estaba tranquilita en la reposera y nos fuimos al agua. Lo más lindo del mar, la sirena más linda”.
La pareja se mostró relajada, feliz y muy enamorada en cada una de las publicaciones. Y aunque el viaje fue corto, dejó postales imborrables de sol, mar y amor. En especial, luego de que antes de esta escapada, Mery fue protagonista de una celebración que todavía resuena en redes: su espectacular fiesta de cumpleaños con temática de los años 80.


La actriz transformó su hogar en una auténtica pista de baile ochentosa. Vinchas, anteojos espejados, brillos, flecos, peinados con volumen, luces de colores y mucha actitud marcaron el tono de una noche cargada de nostalgia y alegría. La consigna era clara y todos los invitados la cumplieron a la hora de participar en la velada.
Mery, por supuesto, fue el centro de todas las miradas. Con un vestido dorado metálico al cuerpo, transparencias sutiles, sandalias de tiras finas y el cabello suelto con ondas, se robó los flashes desde el primer momento. La ambientación, con guiños visuales a la época y música de alto voltaje, acompañó a la perfección una noche donde no faltaron las selfies, los abrazos ni los reencuentros.
Entre los invitados estuvieron varios compañeros de distintas etapas de su carrera, incluidos amigos de Casi Ángeles, Margarita y del proyecto Súper M. Todos lookeados con prendas llamativas: chalecos brillantes, bandanas, pantalones estampados, y una energía descontracturada que convirtió la noche en una verdadera cápsula del tiempo.
De esta manera, la actriz contrastó dos celebraciones muy diferentes, pero igual de significativas para su vida. Por un lado, la explosión de colores, glitter y recuerdos de su cumpleaños junto a sus amigos y colegas más cercanos. Por el otro, la calma del mar, la conexión con la naturaleza y el tiempo compartido con su pareja en una isla cubana que le brindó el descanso que necesitaba para comenzar una nueva etapa.