La eliminación de Santiago “Bati” Larrivey de Gran Hermano (Telefe) no marcó el fin de su presencia en los medios. Todo lo contrario. Su salida de la casa más famosa del país trajo consigo una cadena de declaraciones públicas, desmentidas y aclaraciones en torno a uno de los episodios más delicados de esta edición: la denuncia de acoso que realizó contra su compañera Luciana Martínez.
En una entrevista en LAM (América TV), el exparticipante se refirió sin filtros al conflicto que protagonizó, despejando las dudas sobre si su accionar había formado parte de una estrategia para perjudicar a la bailarina.
“Lo de Luciana no fue estrategia. Santiago Larrivey no se maneja de esa forma. Si quería jugar en contra de Luciana, le rompía el peluche y se lo dejaba en la puerta, pero lo del acoso no”, afirmó durante la conversación con Mariana Fabbiani.
En su paso por el living de LAM, Larrivey intentó reconstruir lo que vivió dentro de la casa, en medio de versiones que lo acusaban de haber utilizado la denuncia como maniobra para mantenerse en competencia. A lo largo del programa, distintos panelistas lo confrontaron con declaraciones pasadas que ponían en duda su relato. Uno de los puntos que más polémica generó fue la supuesta contradicción sobre el pedido de disculpas por parte de Martínez.

“Fue un error cronológico mío”, explicó. “Luciana me pide disculpas después del protocolo de acoso, cuando ya se había expuesto el tema. Antes de eso, no hubo. Cuando yo dije que no me pidió disculpas, me estaba refiriendo a ese momento específico en el que se hablaba del tema en vivo, no al después”.
La confusión surgió porque, durante una emisión del programa, Luciana expresó públicamente que ya le había pedido perdón. Y Bati, ante cámaras, afirmó que eso no era cierto. “La realidad es que fue una cuestión de tiempos dentro de la casa”, dijo. Según su relato, la conversación sincera con Luciana ocurrió en el cuarto verde, donde ambos hablaron “unos 20 minutos” y cerraron el tema sin volver a tocarlo.
Consultado sobre si realmente se había sentido acosado, respondió: “Me sentí incómodo, de verdad. Había una dinámica como de amigos, con chicanas, pero empezó a volverse tan repetitiva que ya me molestaba. Yo le marcaba la distancia cada tanto, pero ella seguía”.
La denuncia formal de Larrivey fue presentada en el confesionario, donde explicó que Luciana no respetaba sus límites. Según sus palabras, ella se le acercaba físicamente de forma constante, le hacía comentarios con doble sentido y llegó a dar vuelta la foto de su novio en la habitación. “Yo lo llevo primero para el lado del chiste, pero ya le dije. Le dije que se ubicara, y cuando volví a dormir, la foto estaba dada vuelta otra vez. Ya me cansó”, relató en una conversación con sus compañeros antes de acudir a producción.
La reacción de Gran Hermano fue inmediata, aunque sin sanción. En un comunicado televisado, el “Big” explicó: “Hoy, en el confesionario, Bati expuso este problema. Aunque manifestó que se encargaría él mismo, es mi deber hablar con seriedad. Aunque se trata de un tema sensible, decidí no aplicar ninguna sanción por ahora”.

Además, el programa marcó con énfasis los límites en las relaciones interpersonales dentro de la casa: “Celebro todo tipo de vínculos, la galantería, el piropo, el doble sentido, pero siempre que haya consentimiento. Cuando alguien expresa incomodidad, la cuestión cambia”.
Luciana, por su parte, intentó restarle importancia al asunto y dio su versión de lo ocurrido frente a sus compañeros. “Siempre fue todo juego. Le dije que quede ahí y me alejé. No hace falta hacer circo de nada. Esto es ‘péguele a Luciana que es gratis’, ya entendí todo”, dijo en el living tras el comunicado oficial.
Durante la entrevista en LAM, Ximena Capristo fue una de las voces más críticas, al insinuar que Larrivey había utilizado el conflicto para avanzar en el reality. “Antes de entrar dijiste que ibas a hacer cualquier cosa con tal de ganar. Se vio como que aprovechaste la situación para que la terminen expulsando a Luciana”, le señaló. Pero Bati fue categórico: “Para nada, te juro que no”.