
Con más de ochenta años de carrera ininterrumpida, Mirtha Legrand fue homenajeada como Personalidad Destacada de la Cultura en un evento organizado por la Secretaría de Cultura de la Nación y el Palacio Libertad en el Auditorio Nacional.
La Chiqui llegó a destino con una sonrisa, como es característico en ella, junto con Elvira Guaraz, quien hace más de 30 años que la acompaña a todos lados.

La ceremonia, abierta a la ciudadanía, reunió a distintos actores del mundo artístico en torno a la figura de una de las conductoras y actrices más emblemáticas de la historia. El reconocimiento, que se suma a una extensa lista de distinciones recibidas a lo largo de las décadas, celebró la vigencia y la influencia de Legrand en la cultura popular.
A sus 98 años, la artista continúa al frente del programa La Noche de Mirtha, emitido por la pantalla de eltrece, donde entrevista a referentes de diversos ámbitos del quehacer nacional. Desde su debut cinematográfico en la década del 40 hasta su consolidación como figura central de la televisión, su carrera atravesó todos los formatos y contextos posibles.

Como parte de la distinción, se presentó una función especial titulada Mirtha, el mito, una creación original de Valeria Ambrosio, con texto y dirección de José María Muscari, y música original de Luis María Serra y Alberto Favero. El espectáculo se desarrolló en la sede del Palacio Libertad, ubicada en Sarmiento 151, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El show no siguió una narración cronológica ni literal, sino que propuso una interpretación poética del universo simbólico que representa Mirtha Legrand en la cultura nacional. Según se indicó desde el Palacio Libertad, la obra “explora el universo de Mirtha, desde sus inicios como actriz en el cine hasta su consagración como la reina de los almuerzos televisivos, sin cronologías ni literalidades, para captar el espíritu de su infinita existencia”.

La producción integró teatro, música, texto, canto y danza, y reunió a un equipo artístico y técnico de amplia trayectoria. Participaron doce intérpretes principales: Vanesa Butera, Julia Calvo, Victoria Carreras, Vera Frod, Andrea Ghidone, Natalia Lobo, Tiki Lovera, Belén Pasqualini, Anita Pauls, María Rojí, Dedé Romano y Heidy Viciedo, acompañadas por las bailarinas Romi Fos, Delfina García Escudero y Josefina Oriozabala.
La dirección musical y los arreglos estuvo a cargo de Alberto Favero, mientras que la coreografía fue concebida por Georgina Tirotta. En el plano técnico, la escenografía fue realizada por Lula Rojo, el vestuario por el colectivo Alfiler de Gancho, el peinado por Fabián Sigona y el maquillaje por Matías Nazareno. La asistencia de dirección corrió por cuenta de Emanuel González, y el diseño de luces fue responsabilidad de Sandro Pujia. La producción agradeció especialmente la colaboración de El Mundo de las Pelucas y Viviana Abbatangelo.

Una trayectoria que atraviesa generaciones
Desde su aparición en la película Hay que educar a Niní (1940) y su protagonismo en el clásico Los martes, orquídeas (1941), la figura de Mirtha Legrand se transformó en un símbolo de la pantalla grande y chica en la Argentina. Su paso por ciclos televisivos como M ama a M junto a Mariano Mores, y su histórica transición a los almuerzos televisivos a partir de 1968, marcaron un antes y un después en la manera de concebir el periodismo de entretenimiento.
La longevidad de su carrera refleja tanto una permanencia excepcional, como también una capacidad de adaptación a los cambios del medio, las audiencias y los lenguajes contemporáneos. Actualmente, sigue vigente con La Noche de Mirtha, donde recibe a figuras de la política, el espectáculo y el deporte en un formato que se mantiene como referencia obligada de la televisión nacional.
Crédito: RS Fotos